La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) asumió el liderazgo en la búsqueda de Alejandro Jacomino González, un camionero cubano cuya pista se perdió durante un traslado comercial entre los estados de Georgia y Florida.
El suceso, que mantiene en vilo a la comunidad de transportistas en Miami, derivó en un operativo técnico que intenta reconstruir los últimos movimientos de un vehículo pesado que transportaba automóviles de lujo y que apareció abandonado en circunstancias poco claras.
El pasado 17 de abril de 2026, Jacomino González inició un trayecto ordinario con el objetivo de entregar una carga de vehículos en el sur de Florida. Sin embargo, lo que comenzó como un viaje de rutina se transformó en un enigma criminal cuando el camionero cubano dejó de responder a las comunicaciones de su empresa y familiares.
De acuerdo con los registros oficiales que maneja la agencia federal, el camión fue localizado posteriormente en Port Wentworth, Georgia. Lo alarmante del hallazgo radicó en que el conductor no se encontraba en la cabina y la carga estaba incompleta, un escenario que encendió las alarmas de las autoridades sobre un posible hecho delictivo violento o un robo de gran magnitud.
Los analistas del FBI centraron su atención en los datos arrojados por el sistema de posicionamiento global (GPS) del transporte.
Según el historial de navegación, el camionero cubano se detuvo en un área de descanso ubicada en el condado de Brevard, Florida, aproximadamente a la 1:21 a.m. de aquella madrugada. En ese punto, el vehículo permaneció estático durante más de seis horas. El reporte técnico indicó que, a las 7:49 a.m., el camión retomó la marcha con dirección sur por la transitada Interestatal 95. No obstante, pocos minutos después, el conductor realizó un giro inesperado hacia el norte, con rumbo a Jacksonville, momento en el cual se perdió todo rastro de su paradero.
La complejidad del caso aumentó cuando los investigadores confirmaron que varios de los automóviles transportados también desaparecieron. Hasta la fecha, las autoridades lograron recuperar tres de las unidades en distintos puntos de la geografía de Florida, pero el resto de la mercancía y el propio camionero cubano continúan sin ser localizados.

“El transporte fue hallado sin el conductor, y varios de los autos transportados tampoco se encontraban en el lugar”, informó la agencia federal en declaraciones recogidas por medios locales, subrayando la gravedad de la situación.
Misterio en la desaparición del camionero cubano
Para intentar esclarecer lo ocurrido en la rampa de la I-95 y el área de descanso de Brevard, el FBI solicitó de manera formal la ayuda de la ciudadanía. La petición se enfoca específicamente en cualquier persona que transitó por dicho sector entre la 1:00 y las 8:00 horas del 17 de abril.
Los agentes federales instaron a los conductores que posean cámaras de tablero (dashcams) o que tomaron fotografías en la zona a que suministren dicho material a través de los canales digitales oficiales. El objetivo es identificar movimientos sospechosos o vehículos adicionales que pudieron escoltar o interceptar al camionero cubano durante su estancia en el condado de Brevard.
La descripción física de Alejandro Jacomino González se difundió ampliamente para facilitar su identificación. Se trata de un hombre hispano de piel blanca, calvo, con barba y bigote, que mide 180 centímetros de altura y pesa unos 91 kilogramos. Entre sus rasgos más distintivos destacan varios tatuajes: uno que cubre la totalidad de su brazo izquierdo y otros en el antebrazo derecho, donde resalta el nombre “Elisia”. Sus allegados en Miami describieron al camionero cubano como un profesional con amplia experiencia en las carreteras, sin antecedentes de conflictos ni irregularidades en su desempeño laboral, lo que profundiza el misterio sobre su desaparición.

Mientras las pesquisas avanzan, el FBI mantiene abiertas múltiples líneas de investigación que incluyen la revisión de cámaras de seguridad en estaciones de peaje y comercios cercanos a la ruta recorrida. No se descarta que el camión fuera manipulado por terceras personas tras el incidente inicial en el área de descanso.
Entretanto, la comunidad de logística y transporte sigue con atención el desarrollo de los eventos, pues la seguridad del camionero cubano representa una preocupación creciente para quienes operan en este corredor comercial. Por ahora, las autoridades insisten en que cualquier detalle, por insignificante que parezca, podrá ser determinante para hallar a González y entender por qué un viaje de carga terminó en una desaparición que hoy moviliza a las fuerzas federales de dos estados.
Finalmente, la familia del camionero cubano hizo un llamado a la prudencia y pidió que se evite la proliferación de teorías no confirmadas en redes sociales. La investigación permanece bajo estricta reserva en sus detalles más sensibles, mientras el formulario de recepción de evidencia digital del FBI continúa habilitado para recibir cualquier pista que permita cerrar este capítulo de incertidumbre en las autopistas de Florida.
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