Una foca de 205 kilos bloqueó durante unas horas la pista de aterrizaje del aeropuerto de la ciudad de Utqiagvik, en Alaska, 28 de octubre de 2017.
Inmóvil y tan ancho, el mamífero permaneció tendido en medio de la zona de despegue y aterrizaje de aviones hasta que pudieron moverla.
“En las pistas solemos ver aves, caribúes, osos polares y bueyes, pero nadie recuerda haber visto jamás una foca”, ha declarado Meadow Bailey, director de Comunicación del Departamento de Transporte de Alaska a medios locales.
Los empleados del aeropuerto de la ciudad encontraron el animal. Los trabajadores habían terminado con las tareas de limpieza cuando recibieron una llamada desde la torre de control: aparentemente, había quedado sin despejar una zona de la pista y una foca permanecía en medio, quieta.
En la zona se registraron fuertes tormentas en los días anteriores a la aparición de la foca y por eso mover al animal era una prioridad. Primero intentaron trasladarla con un camión, pero no funcionó. Entonces, lo hicieron con un trineo y una máquina para la nieve: cargaron la foca en el trineo y lo arrastraron fuera de la pista.