El índice de mortalidad infantil se incrementa en Cienfuegos, algunos especialistas lo atribuyen a la indisciplina social del personal encargado del sector salud
Tomado de Diario de Cuba
Roberto Álvarez Fumero, jefe del Departamento del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) del Ministerio de Salud Pública cubana, visitó en octubre Cienfuegos para analizar con los funcionarios locales el aumento en el índice de mortalidad infantil que muestra la provincia durante lo que va de año.
Fumero buscó identificar las causas que han favorecido el incremento de la tasa a 7.2 niños fallecidos por cada mil nacidos, lo que duplica el 3.0 con que cerró la provincia en 2014, una de las cifras más bajas reportadas desde que el Gobierno comenzara a hacerse este tipo de monitoreo. Ese año, la media nacional fue de 4.2.
Como una muestra de la preocupación por uno de los indicadores que el Gobierno suele utilizar para su propaganda, a mediados de octubre tuvo lugar una reunión en el anfiteatro de la Facultad de Ciencias Medicas de Cienfuegos en la que participó personal de diferentes áreas de salud involucrado en el PAMI. Entre los participantes estaban médicos de familia, pediatras gineco osbtetras, psicólogos, dietistas y otros.
Durante la reunión se dio lectura a las nuevas disposiciones emitidas por el Ministerio de Salud Pública para intentar revertir la situación de la provincia. Entre estas, que el médico y la enfermera de la familia monitoreen sistemáticamente a todos los niños menores de tres meses que presenten patologías crónicas o algún riesgo para su vida. Asimismo, el ingreso en el hospital pediátrico de cualquier menor de seis meses que presente alguna patología aguda, como infecciones respiratorias y enfermedades diarreicas, entre otras.
Por la parte de ginecosbtetricia, se orientó una reevaluación de todas las gestantes con más de 26 semanas de gravidez para identificar cualquier factor que pudiera interrumpir el curso de estos embarazos e impedir el nacimiento de niños sanos. Los funcionarios pidieron a los profesionales en la reunión trabajar para que los partos previstos para los últimos meses del año se produzcan sin dificultad y no se registren fallecidos menores de un año en el periodo.
Mientras los directivos de Salud se enfocan en las estadísticas, los médicos y enfermeras también tienen sus opiniones, al respecto, Olga Lidia, licenciada en Enfermería y trabajadora del servicio de obstetricia de la provincia, manifestó:
“Creo que una de las causas que influye en los actuales índices de mortalidad es la indisciplina social; los padres tienen que acatar las orientaciones que les ofrece el equipo básico de salud, siempre encaminadas a evitar perjuicios a el menor”.
Para la María de los Ángeles, doctora del poblado de Rodas, una de las medidas más importantes que se planteó en la reunión fue lograr la permanencia del médico y la enfermera en los consultorios. Esto en virtud de que, una de las quejas de los cubanos en casi todo el país es la inestabilidad de personal médico en los consultorios de barrios. Tal situación, atenta contra el seguimiento clínico de los de las gestantes y los menores.
José Fonseca, trabajador del servicio de obstetricia, consideró, sin embargo, que el aumento en la mortalidad está dentro de lo razonable. A su juicio, cuando el pasado año se reportó el 3.0 de mortalidad se trató de un evento excepcional y el actual 7.2 se mueve dentro de los parámetros promedios.
