Luego de que la Toma de Caracas fuera catalogada como todo un exito, la oposición pidió a sus seguidores replegarse para evitar enfrentamiento con el chavismo que estaba a pocas cuadras asechando.
Mientras los manifestante se disponian a abandonar el lugar de la manifestación, efectivos de la Guardia Nacional y la Policía Nacional comenzaron a dispersar a los opositores utilizando bomas lacrimógenas y perdigones. El enfrentamiento tiene lugar en la autopista Francisco Fajardo y la zona conocida como El Rosal en la ciudad capital.
Ante esta arremetida, los jóvenes respondieron con botellas y piedras, únicas armas que tienen a su alcance para intentar repeler el ataque del régimen.
Así mismo, en la ciudad de Maracay, estado Aragua, los llamados ‘colectivos’ atacaron brutalmente un autobus que intentaba llegar a Caracas. No tuvieron compasión que dentro de la unidad habia mujeres y personas de la tercera edad.