En el barrio de Santos Suárez, municipio de 10 de octubre, los residentes de la zona reclamaron airados a la Policía Nacional Revolucionaria mientras ésta se disponía a decomisar los productos de los “Carretilleros” (vendedores ambulantes de comida). Los vecinos del lugar se aglomeraron y comenzaron a gritar “¡Comida!” a los agentes del orden.
Minutos después, los carretilleros comenzaron a regalar a estas personas los alimentos que iban a ser decomisados por la policía.