
Los cubanos siempre se las han sabido ingeniar para sortear cualquier tipo de adversidades. Tras el paso del huracán Matthew por Baracoa, Guantánamo, ese municipio se quedó son los servicios de luz, agua y gas, por lo que los pobladores han tenido que recurrir a las practicas antiguas de la cocina para poder preparar sus alimentos.
En conversación con la estación Radio Martí en Miami, algunos relataron como fue el paso de la tormenta mientras se resguardan en sus hogares, algunos lo tildan de “animal” mientras que otros aseguran que ya estaban preparados para hacerle frente al huracán.
Ivette Pacheco vivió seis horas de terror cuando el ojo Matthew se posó sobre Baracoa, asegura que los techos volaban por los cielos y el ruido era indescriptible.
“Los daños son muchísimos, tuvimos a ese animal aquí encima de nosotros, no es fácil, acabó con muchas casas, se llevó los techos, no hay luz ni agua ni gas. Afortunadamente no hay pérdidas humanas y todas las casas están afectadas”.
Otra con menos suerte fue Irma, quien tuvo que albergarse en la casa de su mama porque el huracán la dejó sin casa.
“Mi casa sí se cayó, todos los techos de fibrocemento y tejitas coloniales quedaron destruidos de una forma o de otra estamos todos los vecinos ayudándonos con mucha ecuanimidad, limpiando. Estamos cocinando con carbón, algunos nos preparamos porque ya sabíamos lo que nos venía”
Ahora los guantanameros tienen un gran reto por delante, reconstruir las viviendas que destruyó Matthew y devolver la gloria a Baracoa.
Con información de Martí Noticias