Nicolás Maduro Guerra, hijo de Nicolás Maduro, enfrentó momentos de alta tensión durante una visita a uno de los urbanismos más afectados por los terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio.
El hijo de Nicolás Maduro recorrió un complejo residencial de la Gran Misión Vivienda Venezuela donde familiares de las víctimas y personas que perdieron sus hogares lo recibieron con gritos, reclamos y acusaciones por el colapso de las edificaciones construidas bajo ese programa habitacional impulsado por el chavismo.
Las imágenes del incidente, difundidas en un reportaje del medio noruego TV2 y posteriormente replicadas en redes sociales, mostraron el profundo malestar de varios damnificados que aprovecharon la presencia del dirigente oficialista e hijo del exdictador preso en Nueva York para exigir explicaciones por la tragedia que dejó muertos, heridos y cientos de familias sin vivienda.
El recorrido del hijo de Nicolás Maduro ocurrió en un conjunto residencial integrado por alrededor de 200 apartamentos de la Gran Misión Vivienda Venezuela, un proyecto desarrollado durante el régimen de Hugo Chávez que sufrió severos daños estructurales tras los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio.
Una madre enfrentó al hijo de Nicolás Maduro
El momento más impactante de la visita ocurrió cuando Damely Díaz, madre de una niña que falleció tras quedar atrapada bajo los escombros de uno de los edificios, encaró directamente a Nicolás Maduro Guerra.
Visiblemente afectada por la pérdida de su hija, la mujer responsabilizó al oficialismo por la tragedia y recordó el tiempo que la menor permaneció sepultada tras el colapso del inmueble.
“Mi hija estuvo enterrada durante cuatro días. Podría haberse salvado durante ese tiempo. Era una niña pequeña que no pidió nacer ni pidió morir”, expresó entre lágrimas.
La madre también dejó claro que la tragedia fue mucho más allá de la pérdida material.
“Yo no perdí una cocina, perdí a mi hija. ¡Usted es responsable de todo esto y tiene que pagarlo!”, le gritó al hijo de Nicolás Maduro.
Las imágenes evidenciaron que Nicolás Maduro Guerra permaneció frente a la mujer mientras escuchaba sus reclamos sin responder directamente a las acusaciones. En algunos momentos asintió con la cabeza e intentó mantener una conversación, mientras su equipo de seguridad permaneció alrededor de él.
Reclamos contra la calidad de las viviendas
Durante la confrontación, la madre también cuestionó la calidad de las construcciones levantadas por la Gran Misión Vivienda Venezuela, un programa que durante años fue presentado por el chavismo como uno de sus principales “logros sociales”.
En medio de su indignación lanzó una acusación que rápidamente se viralizó en redes sociales.
“¡Construyeron basura! ¡Basura!”, exclamó la mujer ante el hijo de Nicolás Maduro.
Tras los terremotos, múltiples edificios pertenecientes a ese urbanismo presentaron colapsos parciales o totales, mientras otras estructuras quedaron seriamente comprometidas, obligando a cientos de familias a abandonar sus hogares.
Desde hace años, distintos especialistas y organizaciones habían advertido sobre denuncias relacionadas con presuntas deficiencias constructivas en algunas obras ejecutadas dentro del programa habitacional, aunque las autoridades venezolanas rechazaron reiteradamente esos señalamientos.
Otros vecinos también expresaron su indignación
La tensión no se limitó al intercambio entre Damely Díaz y el hijo de Nicolás Maduro.
Otros habitantes del sector aprovecharon el recorrido oficial para lanzar insultos y exigir responsabilidades por el desastre que cambió la vida de cientos de familias.
Mientras la caravana avanzaba entre los edificios dañados, la mujer continuó elevando su voz.
“¡Deben ir presos! ¡Todos ustedes deben ir a presos!”
En otro momento del video también se escuchó a un vecino gritar:
“¡Ese bastardo de Nicolás!”
Las escenas reflejaron el ambiente de frustración existente entre parte de los sobrevivientes, quienes denunciaron haber perdido familiares, viviendas y pertenencias tras el derrumbe de varios bloques residenciales.

Los terremotos dejaron una profunda crisis humanitaria
Los terremotos registrados el 24 de junio provocaron una de las mayores emergencias naturales que enfrentó Venezuela en las últimas décadas. Las zonas costeras del estado La Guaira estuvieron entre las más golpeadas por los movimientos telúricos, especialmente urbanismos donde numerosos edificios sufrieron daños estructurales severos.
Desde entonces, miles de personas permanecieron desplazadas mientras continuaban las labores de evaluación de las estructuras y la atención a los damnificados.
La emergencia también abrió un intenso debate sobre el estado de muchas edificaciones construidas por el Estado venezolano durante los últimos años, particularmente aquellas levantadas dentro de la Gran Misión Vivienda Venezuela.
Diversos sectores cuestionaron si los inmuebles cumplían con los estándares de construcción necesarios para resistir eventos sísmicos de gran magnitud, especialmente después de que varios bloques colapsaran durante los terremotos.
Un episodio que evidenció el malestar de las víctimas contra el chavismo
La visita del hijo de Nicolás Maduro terminó marcada por las duras recriminaciones de familiares que aún enfrentan el duelo por la pérdida de sus seres queridos y por ciudadanos que continúan esperando soluciones definitivas a la crisis habitacional generada por los terremotos.

Las imágenes difundidas por TV2 mostraron un escenario muy distinto al de los actos oficiales habituales del chavismo. En lugar de aplausos, el hijo de Nicolás Maduro escuchó denuncias, reclamos y exigencias de justicia de personas que atribuyeron parte de la tragedia a las condiciones en que fueron construidos los edificios donde vivían.
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