Como Giselle Villafranca Llerena fue identificada la joven cubana que recientemente se suicidó en el Hospital Miguel Enríquez, conocido como “La Benéfica”, ubicado en Luyanó, municipio Diez de Octubre, en La Habana.
Así se ha dado conocer a través de distintas plataformas digitales que han investigado el caso que conmocionó a la comunidad cubana esta semana.
La joven cubana, de 24 años, vivía en el barrio Reboredo de San Francisco de Paula. Según los informes, la muchacha había tenido varios episodios psiquiátricos y estaba ingresada en el mencionado hospital cuando decidió quitarse la vida lanzándose desde el octavo piso del centro de salud.
Aparentemente, la muchacha era enfermera y habría dejado a una niña. Algunos internautas que presuntamente la conocían opinaron sobre el hecho, ofreciendo más detalles.
“La joven era una enfermera de 24 años, trabajaba en el Policlínico Luis Carbo del reparto California en el cuerpo de guardia. Padecía de trastornos psiquiátricos, estaba ingresada en la sala de psiquiatría de La Benéfica, y era madre de una niña, Dios le conceda consuelo a sus familiares y Amigos”, escribió Mayda Castro.
Otros usuarios de las redes sociales, por su parte, consideraron que la falta de medicamentos pudo haber afectado también el estado de salud que presentaba la joven cubana.

“Seguro que tenía esquizofrenia, la pobre sin medicamentos en ese país”, consideró Daily Alcántara.
Es importante mencionar que, al momento de que se conoció sobre el suicidio de esta joven cubana, no trascendieron mayores detalles, pero en las redes sociales se publicaron imágenes del cuerpo de la muchacha tendido en el suelo en las afueras del hospital. La mayoría de los internautas lamentaron que este tipo de episodios se hagan cada vez más comunes dentro de la isla comunista.

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Redacción Cubanos por el Mundo