Posturas encontradas ante un tema que quieran o no, predomina en el interés estadounidense: política de inmigración.
Este fue el tema central del cuarto debate presidencial republicano celebrado en el Teatro de Milwaukee, luego de que el magnate y polémico Donald Trump nuevamente arremetiera en contra de los 11 millones de indocumentados que actualmente residen en Estados Unidos, asegurando que los deportaría inmediatamente de llegar a la presidencia.
Para Jeb Bush, este plan es irrealizable por no “adaptarse a la conducta norteamericana” que tradicionalmente ha dado cobijo a millones de inmigrantes que han ido tras la búsqueda del ‘American Dream’.
Aún cuando el tema central se suponía sería la economía, prontamente dio un giro al interrogar a Trump sobre la suspensión de la implementación de DACA y Dapa, medidas de Barack Obama, para un proceso de legalización de al menos 5 millones de indocumentados.
Trump respondió con firmeza y gozo que “estaba muy feliz” al haberse enterado de la decisión y calificó ese día como “un gran día para Estados Unidos” porque considera, tienen que detener la inmigración ilegal.
La polémica surgió luego de que insistiera en su planteamiento de construir un muro para separar Estados Unidos de México, usando como ejemplo de éxito, la división Israel-Palestina.
- “Tendremos un muro”, apuntó Trump. “El muro será construido. El muro tendrá éxito, y si piensan que los muros no funcionan, tienen que dirigir esa pregunta a Israel”.
Minutos después, el gobernador de Ohio, John Kasich, declaró que Trump no sabía de lo que estaba hablando porque deportar 11 millones de indocumentados es imposible.
“Echar a 11 millones de personas, vamos, todos sabemos que no los podemos detener y poner del otro lado de la frontera”, señaló Kasich. “Es es una tontería”.
Trump le respondió que sí se puede deportar a un gran número de inmigrantes.
“Dwight Eisenhower transportó 1.5 millones de inmigrantes fuera del país’’, dijo Trump, refiriéndose a la expulsión de braceros mexicanos en la década de 1950.
Trump entonces interrumpió a Kasich y dijo que Bush debería contribuir al debate sobre inmigración.
“Gracias por darme el permiso de hablar, Donald”, dijo Bush con sarcasmo. “Eres muy generoso. Echar a 12 millones de inmigrantes, 500,000 al mes, no es posible. No refleja los valores estadounidenses”.
El diario Nuevo Herald reseña que la referencia de Bush a 500,000 deportaciones al mes parecía basada en declaraciones anteriores de Trump de que le tomaría entre 18 a 24 meses an deportar 11 millones de indocumentados. La cifra de 12 millones de indocumentados, en lugar de 11 millones, también es manejada por expertos de inmigración.
El debate, a diferencia del tercero que transmitió la televisora de cable CNBC, pareció ser más respetuoso por parte de los moderadores hacia los candidatos. Además, no hubo choques entre Bush y el senador cubanoamericano Marco Rubio como ocurrió en el anterior debate, asegura el Herald.
El cuarto debate tuvo lugar en Milwaukee, Wisconsin, y fue transmitido por Fox Business Network y moderado por periodistas de la televisora y del periódico de negocios The Wall Street Journal.
Con información de: “El Nuevo Herald”