La organización Cubalex denunció irregularidades en el proceso de Kamil Zayas y Ernesto Ricardo Medina, integrante de El4tico y secuestrados por la dictadura desde hace seis meses.
La tiranía castrista mantiene a estos dos jóvenes bajo un secuestro prolongado de medio año sin que los sicarios del Ministerio del Interior y los esbirros de la Fiscalía hayan sido capaces de presentar una petición fiscal formal o establecer una fecha para el juicio oral.
La maquinaria opresora del régimen cubano ejecuta contra ellos una detención puramente arbitraria, demostrando una vez más que la supuesta legalidad revolucionaria no es más que una farsa jurídica diseñada para aplastar cualquier rastro de disidencia en la isla.
Imputaciones absurdas para ahogar la verdad
Ambos activistas sufren presidio en las infectas celdas de la Prisión Provincial de Holguín desde finales de marzo, tras resultar violentamente arrestados el 6 de febrero de 2026 por el simple “delito” de difundir la devastadora verdad social y política que la cúpula del Partido Comunista pretende ocultar.
A los creadores del proyecto El4tico la Fiscalía Provincial de Holguín les imputa acusaciones de propaganda contra el orden constitucional e instigación a delinquir, infundios absurdos con los que el aparato represivo pretende imponer condenas de hasta nueve años de cárcel.
“Seis meses después de su arresto, el proceso penal continúa sin avances públicos y los jóvenes permanecen en prisión preventiva de manera prolongada, una medida que, conforme a los estándares internacionales de derechos humanos, debe ser excepcional, necesaria y estar sujeta a un control judicial efectivo”, señala Cubalex en su informe.
La dignidad frente al chantaje de la Seguridad del Estado
El encierro de los integrantes de El4tico evidencia el terror que le produce a la dictadura la libertad de expresión juvenil. Las comunicaciones enviadas por la organización defensores de derechos humanos confirman que la privación de libertad que padecen funciona como una medida de tortura psicológica prolongada.
A pesar del encierro y el constante hostigamiento de los esbirros, Kamil Zayas logró sacar desde las sombras de la prisión dos mensajes cargados de dignidad. Apenas dos semanas después del zarpazo represivo, Zayas envió un texto donde afirmó: “Ha valido la pena. No se rindan”.
Meses después, en junio, reafirmó sus convicciones mediante una carta manuscrita que exhortó a la ciudadanía a jamás someterse ante las botas de la dictadura.
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Firmeza inquebrantable ante los esbirros
La vileza de la Seguridad del Estado quedó igualmente expuesta en el caso de Ernesto Ricardo Medina, el otro joven vinculado a la iniciativa El4tico. Su madre reveló públicamente en abril cómo el chantaje estatal intentó quebrantar la moral del creador audiovisual: los agentes de la policía política le exigieron grabar un video de arrepentimiento y retractación para ser liberado.
Medina se negó rotundamente a ceder ante la coacción, desarmando la estrategia del régimen de forzar autoacusaciones públicas. Este tipo de presiones deplorables viola los más elementales principios internacionales de derechos humanos y demuestra la cobardía de un Estado represor incapaz de tolerar la firmeza ideológica de sus ciudadanos.
Allanamientos ilegales y desaparición forzada
La cacería contra el equipo de El4tico comenzó la mañana del 6 de febrero con violentos allanamientos en Holguín. Los sicarios irrumpieron en las viviendas sin mostrar la orden de registro exigida por la propia legislación dictatorial, negando a las víctimas el derecho de comprobar la validez de la diligencia e imponiendo la fuerza brutal ante la ausencia de testigos neutrales.
Tras el violento operativo, los tiranos mantuvieron a los jóvenes en condición de desaparición forzada en el centro de detención conocido como “Todo el mundo canta”, para posteriormente trasladarlos al penal provincial donde hoy vegetan bajo un régimen penitenciario miserable.
El régimen castrista violenta su propia legalidad
Cubalex sostiene que las violaciones al debido proceso cometidas por la dictadura castrista dejan al descubierto la absoluta indefensión de los ciudadanos ante el monopolio de la violencia estatal. La Ley No. 143 “Del Proceso Penal” es aplastada diariamente por los propios jueces y fiscales del régimen para castigar la libre opinión.
Mantener cautivos a los activistas de El4tico durante seis meses sin acusación formal constituye un crimen de Estado que busca silenciar las voces críticas. La tiranía castrista mantendrá a estos jóvenes tras las rejas como rehenes políticos, ratificando ante el mundo que Cuba vive bajo una tiranía desalmada donde disentir es condenado con la cárcel.