La historia cubana la define como la Guerra de Independencia, donde José Martí instauró sus pensamientos de libertad, mientras que para los españoles es conocido como el Desastre del 98.
Este conflicto, que tuvo lugar a finales del siglo XIX y XX, se considera el inicio de la “independencia cubana”, pues al verse involucrado los Estados Unidos, algunos historiadores se muestran renuentes al usar la palabra “independencia”. Pero en esta guerra pudo salir favorecida España, si hubiese utilizado la tecnología que en aquel entonces le presentaron grandes científicos e inventores.
Isaac Peral, Torres Quevedo, Juan de la Ciervo y Francisco de Asís García Oltra, hoy casi olvidados por la historia española, fueron reconocidos científicos e ingenieros que se encargaron de idear artefactos que bien pudieron marcar una ventaja sobre sus oponentes y ganar la guerra en Cuba.

Especialmente Asís García Oltra, quien se desempeñaba en la rama militar y según los datos recolectados por su nieto, Francisco de Asís García-Blanchde Benito, su abuelo había ideado un dirigible bombardero o Zepelín, que prometía una potencia de fuego mortal, incapaz de ser detenida por las fuerzas independentistas cubanas.
¿Quien era Francisco de Asís?
Nacido en 1868 en Onteniente (Valencia), Francisco de Asís García Oltra finalizó sus estudios en la Academia de Artillería de Segovia, a los 20 años, con el trabajo (Los progresos de la Navegación Aérea). Uno de los primeros tratados de ingeniería aeronáutica en el mundo, cuando aún faltaban diez años para el primer vuelo en aeroplano de los hermanos Wright y toda la aviación era una mera conjetura.

En 1894, el valenciano volvió a adelantarse a todos al diseñar un dirigible-aeroplano, el primer vehículo híbrido de la historia, que, como señala su nieto,ingeniero electromecánico del ICAI, hoy se encuentra otra vez de actualidad. «Algunos de los primeros dirigibles que se hicieron en Europa beben del trabajo de Francisco de Asís y eso está completamente olvidado», recuerda.
Una cosa era el diseño y otra llevar a la práctica estos ingenios. Francisco de Asís García Oltra careció de los medios para adelantarse a otros pioneros europeos, que también se enfrentaron a grandes obstáculos pero sin la tan española envidia medrando de por medio. «Los esfuerzos aquí, con la Guerra de Cuba en marcha, estaban en otros puntos.
Una de las generaciones más brillantes de científicos españoles se enfrentaban a la pesadilla de innovar e investigar en un país que se desmoronaba tras el desastre de Cuba en 1898.
Con información de ABC de España.