
El teniente coronel Einer Aguilar Pérez, jefe de cárceles y prisiones de Guantánamo, habría sido destituido de su cargo por tráfico de maderas preciosas, hace unas dos semanas, según la declaración de un periodista independiente en la oriental provincia.
Aguilar Pérez habría utilizado a reclusos de algunos centros penitenciarios para transportar las maderas preciosas hasta su casa, donde tenía una carpintería privada. La madera, una vez allí, era convertida en mueble, que luego Aguilar Pérez, vendía a la población.
No se trataba de “cualquier” madera. A su casa se transportaban maderas preciosas reveló el periodista independiente, basándose en el testimonio de un recluso que participó en una de estas “operaciones” que incluso “disfrutaban” al poder estar al aire libre y no dentro de la prisión.
Como se puede deducir de este caso, los reclusos no tenían otra opción que cumplir las órdenes de Aguilar Pérez, pero este no parece ser el único “terrateniente” de la zona” pues es de sobra conocido por todos que otros jefes en las penitenciarías, tienen fincas, tanimales y participan en muchas otras operaciones ilícitas, para lo cual son utilizados los reclusos.
Aguilar Pérez, ·”disfrutó” su buen vivir mientras pudo, hasta que los númerosos comentarios, y denuncias de la población, obligaron a las autoridades del Ministerio del Interior a destituirlo de su puesto, aunque no fue juzgado, sino que fue trasladado a un centro penitenciario, a desempeñar un puesto de menor jerarquía.