Un joven cubano falleció el miércoles 10 de enero mientras que caminaba por la calle y se desplomó en La Habana.
El antillano se había casado hace pocos días y su vida parecía estar en normalidad.
Sin embargo, a Cubanos por el Mundo llegó la denuncia de este caso, después de que la familia conociera el resultado de la autopsia, en el que dice que el joven murió por un tromboembolismo.
La familia cree que este tromboembolismo, ocurrió después del accidente que tuvo hace poco tiempo, en el que se abrió una pierna, pero en el hospital no le pudieron poner todas las suturas que llevaba la herida porque no había suficiente hilo. Por este motivo, solo le pusieron 4 puntos y no le inyectaron heparina.
Esta situación mantiene a la familia del joven cubano con la duda de que su ser querido, haya fallecido por una negligencia médica en la provincia de La Habana.

Luis Miguel Sánchez fue velado en medio de un apagón en la funeraria de Calzada y K y su familia está desconsolada por este acontecimiento.
En Cuba son frecuentes las muertes por falta de medicamentos o de insumos en los hospitales para atender a los enfermos, porque el régimen comunista no se ocupa de las necesidades de salud, ni de ningún tipo, de los antillanos.
Aunque los cubanos denuncian esta situación a través de las redes sociales, nadie presta atención a los reclamos, ni a la necesidad que tiene el pueblo de recibir soluciones ante los problemas que deben enfrentar en la isla.
Los mismos antillanos deben solucionar la manera de conseguir dinero para comprar medicamentos en precios muy elevados y en otras oportunidades, reciben la ayuda de familiares que están fuera de la isla, para poder lidiar con sus enfermedades.
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Redacción Cubanos por el Mundo