El gobierno de EEUU mantendrá sus programas pro-democracia dirigido a Cuba, aseguró el portavoz del Departamento de Estado. “Nuestro plan es continuar esos programas” y agregó que “Creemos que son importantes y que la restauración de relaciones diplomáticas, y el trabajo que nuestros diplomáticos serán ahora capaces de hacer dentro de la Isla, nos ayudarán”.
Lo dicho por John Kirby se traduce en pocas palabras: Washington seguirá intentando promover un cambio de gobierno en Cuba y la apertura de la embajada en La Habana facilitará ese trabajo desde dentro de la isla. Tal vez el Departamento de Estado carezca de la suficiente diplomacia pero hay que reconocer que sinceridad no les falta.