Un grupo de ciudadanos de las Islas Caimán que fletaron una embarcación para llevar comida y agua a migrantes cubanos que viajaban en una balsa dicen que la policía los advirtió para que no lo hicieran, informa el sitio Cayman Compass.
John McDow y Jonathan Parchment explicaron que estaban de camino al trabajo en West Bay el viernes cuando vieron una balsa mar adentro.
“Saludaban con unas jarras de agua, sosteniéndolas del revés para mostrar que estaban vacías”, dijo McDow.
Su primer instinto fue ayudar, así que recolectaron 54 dólares y compraron agua, pan, jamón, carne de res y medicinas básicas.
Lo llevaron todo al muelle, pero vieron cómo el bote era escoltado por la policía hacia el mar.
Los hombres alquilaron otra embarcación e interceptaron a los migrantes en su balsa unas millas más allá, mar adentro.
“Los cubanos pudieron ver que teníamos comida y agua y empezaron a saltar, saludar y gritar”, relató McDow, pero la policía intervino.
Parchment dijo que la policía les “explicó que si dábamos cualquier ayuda, podrían coger a los migrantes, llevarlos a las Caimán y enviarlos de nuevo a Cuba”.
Los hechos han generado polémica en la prensa local. El vicegobernador Franz Manderson explicó que cambiar la política de no asistencia pondría las Islas Caimán en riesgo al poder ser consideradas internacionalmente como territorio que apoya a la inmigración ilegal.