El “¡Azúcar!” de Celia Cruz volvió a resonar en el mundo de la música con una fuerza que va más allá de cualquier escenario. y es que el Salón de la Fama del Rock & Roll anunció su clase de 2026 y entre los 18 artistas seleccionados figura la guarachera de Cuba, incluida de manera póstuma en la categoría de Premio a la Influencia Temprana.
Con este reconocimiento, Celia Cruz se convierte en la primera artista cubana y primera salsera en ingresar a la institución considerada el mayor honor de la música popular en el mundo.
El anuncio se hizo durante el episodio especial “Rock & Roll Hall of Fame Night” del programa American Idol, en el que el presentador Ryan Seacrest y el músico Lionel Richie, también miembro del Salón de la Fama, revelaron la lista de nuevos integrantes ante millones de televidentes.
Por su parte, la cuenta oficial de Celia Cruz en redes sociales celebró la distinción y recordó a la Guarachera de Cuba como “una voz que rompió barreras”.
“En nombre del patrimonio de Celia Cruz, nos sentimos profundamente honrados por su inducción al Salón de la Fama del Rock & Roll. Como su exmánager y albacea, este reconocimiento tiene un significado muy especial. Celia rompió barreras y llevó la música latina al mundo con orgullo, pasión y autenticidad”, precisa la publicación de Omer Pardillo Cid.
El Salón de la Fama no escatimó en palabras al describir el legado de Celia Cruz, quien vendió más de 30 millones de discos en todo el mundo.
“Cruz fue pionera de la música latina del siglo XX y más allá con sus aportes al estilo de guaracha afrocubana, así como con la creación y popularización de la salsa. Con su potente voz y su imagen vibrante, Cruz fue la voz del amor y la libertad tras la revolución cubana y durante el Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos”, señaló la institución en su sitio oficial.
Nacida en La Habana en 1925, Celia Cruz abandonó Cuba tras el triunfo de la revolución castrista en 1959 y construyó desde el exilio una carrera que la convirtió en el símbolo más universal de la música afrocubana. Sus clásicos “Quimbara”, “La vida es un carnaval” y “La negra tiene tumbao” trascendieron generaciones y géneros, llegando a públicos que nunca habían escuchado una clave antes de oírla cantar. Falleció en 2003 a los 77 años, pero su voz nunca dejó de sonar.
La categoría que ubica a Celia Cruz junto a los grandes
El Premio a la Influencia Temprana distingue a artistas cuyo trabajo tuvo un impacto significativo en el desarrollo de la música. Junto a Celia Cruz, recibirán este galardón el arquitecto del afrobeat Fela Kuti, la innovadora del hip-hop Queen Latifah, la pionera del rap MC Lyte y el padrino del country rock Gram Parsons.

La categoría de intérpretes de la clase 2026, por su parte, reúne nombres de primer nivel del rock y el pop: Phil Collins, Billy Idol, Iron Maiden, Joy Division/New Order, Oasis, Sade, Luther Vandross y Wu-Tang Clan. Una lista que refleja la amplitud de géneros que el Salón de la Fama ha ido incorporando en los últimos años, alejándose progresivamente de una definición estricta del rock para abrazar la música popular en su sentido más amplio.
Vale la pena mencionar que la ceremonia de incorporación se llevará a cabo el 14 de noviembre en el Peacock Theater de Los Ángeles. La clase 2026 fue seleccionada a partir de una lista de 17 candidatos, en un proceso que incluyó votación pública con cerca de 9,5 millones de votos emitidos entre febrero y abril.
El museo de Cleveland prepara además una exhibición especial en honor a la guarachera, que incluirá algunos de sus icónicos vestidos de lentejuelas y sus pelucas multicolores, objetos que se convirtieron en parte inseparable de su imagen sobre los escenarios del mundo.
El ingreso de Celia Cruz al Salón de la Fama del Rock & Roll llega en un año cargado de simbolismo para la diáspora cubana. Mientras la isla enfrenta una de sus peores crisis económicas y energéticas, y el debate sobre el futuro del régimen castrista domina la agenda internacional, el nombre de la mujer que eligió la libertad sobre la revolución vuelve a brillar en el escenario más grande de la música mundial.