El ciclón ha dejado 29 muertos y 13.000 desplazados. La repartición de la ayuda humanitaria no es fácil en un archipelago de más de 300 islas. El gobierno ha enviado barcos a las islas más remotas con material de emergencias y ayuda.
Las agencias humanitarias alertan de la posibilidad de que los virus del Zika y del Dengue se propaguen debido a las aguas estancandas.
300 voluntarios de la Cruz Roja ha sido mobilizados para dar apoyo en los centros de evacuación.