
El presidente venezolano Nicolás Maduro, anunció el día de ayer un nuevo aumento salarial para los venezolanos con el fin de “resguardar el bienestar de las familias” de la llamada “guerra económica”.
Pero eso no es mucho en un mundo donde se espera que la inflación se dispare en casi 500% este año y en 1660% el próximo año, según las previsiones del Fondo Monetario Internacional.
El salario mínimo en Venezuela, incluyendo los subsidios de alimentos, aumentará a 90,812 bolívares al mes, es decir uno 67 dólares al cambio no oficial que es con el que se rige la economía venezolana.
Mientras que para el cambio “oficial” aprobado por el gobierno, el salario queda en unos 137 dólares
Es la cuarta vez que Maduro ha incrementado el salario mínimo este año. Los cupones de alimentos y bonificaciones a trabajadores constituyen la mayor parte del total de los “salarios” de los trabajadores en Venezuela.
El aumento se produce un día antes de que los líderes de la oposición, que quieren expulsar a Maduro, tienen planeada una huelga nacional de empresas. Líderes del partido de Maduro han dicho que los negocios que participen en la huelga serían detenidos por las fuerzas armadas.
Y no los dejó fuera del aumento de sueldo. Los miembros de las fuerzas militares de Venezuela recibirán un aumento salarial de 20%.