Apenas ayer el presidente de Venezuela Nicolás Maduro, intentaba defender su investidura afirmando que el es un “demócrata y que en el país todo es paz”, sin embargo, hoy cerró toda la capital venezolana para impedir que la marcha opositora llegara hasta el parlamento para dar inicio a una sesión y de esa manera dar inicio al proceso de destitución de los magistrados.
Usando las fuerzas militares y policiales que tiene a su disposición, además de enviar a los llamados “colectivos”, el presidente venezolano reprimió a los opositores, irrespetando su estatus de diputados que gozan de inmunidad parlamentaria, así como a jóvenes y ancianos que decidieron acompañarlos para hacer valer la constitución del país.
Desde muy temprano, la ciudad de Caracas fue cerrada por contigentes de la Guardia Nacional Bolivariana, sin embargo esto no impidió que la movilización hasta la capital se diera. El metro, el principal medio de transporte de los capitalinos, fue cerrado en varias estaciones generando malestar, pero ni con esto se pudo evitar que la gente llegara hasta los puntos de concentración.
Al no surtir efectos esos intentos por detener la concentración, el mandatario ordenó militarizar la ciudad. Miles de funcionarios de la Guardia y Policía nacional fueron desplegados para impedir el paso opositor.
Los diputados intentaron mediar para poder seguir el camino hasta el parlamento, pero fue inutil, los oficiales atacaron sin piedad rociando gas pimiento y bombas lacrimógenas.
Los perdigones dejaron varios heridos, pero no conforme con esto, los llamados “colectivos” (guerrillas urbanas al mando del chavismo), sacaron a relucir el arsenal que les fue donado por funcionarios del gobiernos y comenzaron a disparar contra la marcha.
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El diputado opositor Richard Blanco tuvo que ser trasladado hasta un centro de salud, mientras que periodistas, jóvenes disidentes y líderes opositores como Henrique Capriles, fueron golpeados por la guardia y afectados por el gas.
Sin embargo, la marcha continúa firme en la autopista Francisco Fajardo, la principal arteria vial de Caracas.
La guardia nacional incluso utilizó el vehículo llamado “la ballena” para intentar dispersar a los marchistas sin efecto alguno.
Hasta los momentos sólo se reportan afectados por los gases y algunos heridos de perdigones. Los diputados aseguran que “como sea” sesionarán el día de hoy para destituir a los magistrados que la pasada semana asestaron un golpe de Estado al parlamento al intentar disolverlo.
Redacción Cubanos por el Mundo