El Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) informó que durante el mes de enero se registraron 953 acciones cívicas, protestas y denuncias en Cuba, una cifra que refleja la continuidad del descontento social en la isla en medio del deterioro de las condiciones económicas y de los servicios básicos.
De acuerdo con el informe de la organización independiente, el total representa una disminución aproximada del 28,5 % respecto a diciembre de 2025. No obstante, el OCC subraya que se mantuvo un alto nivel de confrontación directa con el Estado, con 395 acciones clasificadas como desafíos abiertos a las autoridades y al sistema político vigente.

El documento detalla que las acciones cívicas incluyeron cacerolazos, protestas espontáneas, grafitis políticos, vandalización de propaganda estatal y denuncias públicas en redes sociales, registradas en varias provincias del país, incluidas zonas urbanas de La Habana. Estas manifestaciones estuvieron motivadas principalmente por apagones prolongados, escasez de alimentos y combustible, problemas de transporte y falta de acceso a servicios básicos.
El OCC destacó que una parte significativa de estas expresiones ocurrió de forma no organizada, lo que, según la organización, evidencia un malestar social transversal que se manifiesta tanto en espacios físicos como digitales.

El informe también contabilizó 147 acciones represivas ejecutadas por las autoridades cubanas durante enero, entre ellas detenciones arbitrarias, multas, amenazas, citaciones policiales y actos de hostigamiento contra ciudadanos que participaron en protestas o expresaron críticas al Gobierno.
Según el OCC, estas medidas represivas estuvieron dirigidas a contener y disuadir nuevas expresiones de inconformidad, en un contexto en el que el Gobierno enfrenta dificultades para garantizar estabilidad económica y servicios esenciales.

El reporte señala que el aumento de acciones cívicas se produce en un entorno marcado por presiones internacionales crecientes sobre Cuba, así como por acontecimientos políticos regionales que han elevado las expectativas de cambio entre sectores de la población. El OCC subraya que la combinación de crisis interna y escenario regional volátil mantiene a la isla en una situación de tensión social sostenida.
La organización concluye que las cifras de enero confirman que, pese a variaciones mensuales, la protesta social continúa siendo un elemento estructural del panorama cubano, con implicaciones directas para la gobernabilidad y la estabilidad interna del país.
Informe del Observatorio Cubano de Conflictos
LEE TAMBIÉN: “Con Trump y Rubio en la Casa Blanca, el régimen cubano no aguanta otro 11J”: María Elvira Salazar
Redacción Cubanos por el Mundo