La situación de los menores presos en Cuba volvió a encender las alarmas de organizaciones defensoras de los derechos humanos después de que el grupo de asesoría legal Cubalex confirmó que al menos siete adolescentes permanecen encarcelados por la dictadura cubana debido a procesos vinculados con protestas o causas de evidente motivación política.
La denuncia expuso un escenario que, según la organización independiente, reflejó una política represiva que alcanzó incluso a niños y adolescentes.
Los casos documentados mostraron que los arrestos de los menores presos en Cuba estuvieron acompañados de denuncias de violencia, incomunicación, interrogatorios prolongados y limitaciones al acceso de sus familiares, circunstancias que contradijeron los estándares internacionales de protección de la infancia.
Cubalex identificó a los adolescentes como Cristian Fernández Sarmiento, de 16 años; Alex Javier Hernández González, de 13; Ander Magdiel del Toro Suárez, de 15; José Jorge Menéndez Vázquez, de 17; Cristian de Jesús Crespo Álvarez, de 16; Leroy Hernández Escalona, de 17; y José Ángel Borrero, también de 17 años.
La organización sostuvo que estos expedientes no constituyeron hechos aislados, sino que respondieron a una práctica reiterada por parte de las autoridades cubanas.
“Un patrón de criminalización de niños y adolescentes, acompañado de graves vulneraciones al debido proceso, incomunicación, falta de información a las familias y condiciones de detención incompatibles con los estándares internacionales de protección de la niñez”, denunció Cubalex.
Arrestos vinculados a protestas
Tres de los jóvenes incluidos en la denuncia fueron detenidos tras los acontecimientos registrados en junio en Contramaestre, provincia de Santiago de Cuba.
De acuerdo con Cubalex, Ander Magdiel del Toro Suárez, José Jorge Menéndez Vázquez y José Ángel Borrero fueron arrestados después del incendio ocurrido en el Museo de Maffo, hecho que coincidió con las protestas del 21 de junio.
La organización aseguró que, tras ese episodio, las autoridades emprendieron una persecución contra varios menores residentes en esa localidad, ampliando las investigaciones y ejecutando arrestos que afectaron a adolescentes.
El informe también destacó que el caso más reciente correspondió a Alex Javier Hernández González, de apenas 13 años, considerado uno de los menores presos en Cuba con menor edad documentados hasta el momento.
Según la denuncia, el adolescente fue arrestado durante las protestas registradas el 22 de julio en Santiago de las Vegas, en La Habana.
Cubalex afirmó que el menor fue detenido mediante el uso de la fuerza y trasladado inicialmente a la estación policial de Calabazar. Posteriormente, las autoridades lo llevaron al centro de detención para menores conocido como El Combinadito, donde continuó privado de libertad.
La organización advirtió que las actuaciones ejecutadas contra el adolescente incluso vulneraron disposiciones contempladas en la propia legislación cubana sobre protección de menores.
El adolescente que más tiempo permaneció encarcelado
Entre los menores presos en Cuba documentados por Cubalex destacó el caso de Leroy Hernández Escalona, de 17 años, quien acumula el mayor tiempo privado de libertad.
La organización indicó que el joven fue detenido en septiembre de 2025 en Maniabón, municipio Puerto Padre, provincia de Las Tunas, mientras participaba en una protesta pacífica.
Según la denuncia, durante su detención fue sometido a extensos interrogatorios y presiones psicológicas, mientras sus familiares permanecieron sin autorización para verlo durante un período prolongado.
Cubalex consideró que este tipo de prácticas evidenciaron la utilización del sistema penal como mecanismo de control frente a expresiones de descontento social, incluso cuando los involucrados eran adolescentes.

Jonathan David Muir Burgos, otro caso emblemático
La organización también recordó el caso de Jonathan David Muir Burgos, quien fue arrestado el 16 de marzo de 2026, cuando tenía 16 años, después de las manifestaciones registradas en Morón, provincia de Ciego de Ávila.
Aunque el joven recuperó la libertad a finales de junio, Cubalex afirmó que su expediente representó uno de los ejemplos más visibles de la represión ejercida contra menores de edad en la Isla.
El organismo consideró que el caso ilustró cómo adolescentes terminaron enfrentando procesos penales relacionados con protestas, pese a las garantías que, sobre el papel, reconoce la legislación cubana.
Cubalex cuestionó la falta de garantías judiciales
La organización sostuvo que la situación de los menores presos en Cuba puso en evidencia las limitaciones del sistema judicial para garantizar una protección efectiva de los derechos de niños y adolescentes.
“Aunque la legislación reconoce formalmente determinadas garantías para niños y adolescentes, en la práctica estas pueden quedar vacías de contenido debido a la amplia discrecionalidad de las autoridades, la ausencia de un control judicial efectivo y la ambigüedad de diversas normas procesales”.
Cubalex agregó además:
“En contextos de protesta social, los menores pasan a ser tratados como sujetos plenamente responsables desde el punto de vista penal, sin que exista una protección reforzada acorde con su condición de niños y adolescentes, mientras sus familias quedan en una posición jurídicamente debilitada para cuestionar las actuaciones estatales”.
La entidad advirtió que el aumento de la tensión social dentro de Cuba mantuvo un escenario de alto riesgo para adolescentes y sus familiares, especialmente en localidades donde se registraron manifestaciones contra el régimen castrista.
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