Un video publicado en redes sociales por Gabriel Alcántara, un cubano que emigró a Estados Unidos hace más de tres décadas, desató una ola de reacciones entre la comunidad cubana dentro y fuera de la Isla. Con más de 361.000 visualizaciones en Facebook, el mensaje del expatriado es contundente: todo aquel que tenga la posibilidad de abandonar Cuba debe hacerlo sin dudarlo.
Alcántara habla desde su propia vivencia. Salió de Cuba en 1994, en pleno éxodo de balseros, y desde entonces ha residido en Miami junto a su familia. En su grabación, asegura que las perspectivas de recuperación del país son nulas a corto y mediano plazo, independientemente de quién ocupe la presidencia de Estados Unidos. “Olvídese de que eso algún día va a mejorar, que Trump va a entrar, que Trump va a salir, olvídate de todo eso”, afirma.
El emigrado sostiene que Cuba está sumida en una crisis estructural profunda. Enumera carencias como la falta de infraestructura vial, alcantarillado, tuberías de agua potable y plantas termoeléctricas funcionales. También alerta sobre la precariedad jurídica en materia de propiedad privada: “Cuando el gobierno le dé la gana, agarra y te lo quita”, dice, refiriéndose a expropiaciones arbitrarias bajo el régimen.
Su consejo a quienes desean salir es práctico: vender cualquier posesión, desde una bicicleta hasta un animal o un teléfono, para costear el viaje. Sugiere la ruta hacia Surinam y luego Brasil como la vía más accesible en el contexto actual. “Usted nunca va a ser persona viviendo en Cuba”, sentencia.
El mensaje de Alcántara se inscribe en un fenómeno migratorio que no cesa. En 2025, Brasil recibió 41.919 solicitudes de refugio de cubanos, un 88,1 % más que el año anterior. Por primera vez, los cubanos superaron a los venezolanos como principal nacionalidad solicitante de asilo en ese país. Entre enero y abril de 2026 ya suman 13.414 nuevas peticiones.
La repercusión del video se refleja en los comentarios de usuarios. Una emigrada camagüeyana residente en Brasil escribió que, aunque limpia pisos en un hospital, su salario es superior al que percibía en un mercado cubano y vive sin estrés, con acceso a alimentos y electricidad. “En Cuba tenía casa, pero no vida”, afirmó.
Otro usuario, que salió por el Mariel en 1980, fue lapidario: “Eso nunca volverá a ser un país normal. El daño causado, sobre todo el daño antropológico, supera cualquier posibilidad de arreglo”. No faltaron voces críticas que señalaron la necesidad de transformar primero la mentalidad de una sociedad corrupta para poder construir un futuro diferente.
El caso de Alcántara se suma al creciente debate sobre la diáspora cubana y las razones que llevan a miles de personas a buscar horizontes fuera de la Isla, en medio de una crisis económica y social que no da tregua.
TE PUEDE INTERESAR: Cubana es víctima de violento arrebato de cadena dentro de su propia casa en Santiago de Cuba