
La huelga de casi un mes de Carlos Amel Oliva junto a otros activistas de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) fue levantada este martes, gracias a la intervención de la dirección de la organización opositora.
Oliva, fue trasladado a su casa, mientras Maikel Mediaceja, Zulma López, Rubén Alvarado, Oria Josefa Casanova y Laudelino Rodríguez continuaban este martes en la noche en la sede de UNPACU, en el reparto Altamira de Santiago de Cuba, confirmó a Martí Noticias Lisandra Robert, esposa del exhuelguista Lázaro Curbelo.
La vigilancia no cesó durante su huelga. El propósito era impedir, que más representantes del movimiento opositor lograran acceder tanto a la sede, como a la vivienda de Oliva.
Se conoció que el cese de la huelga podría haber estado relacionada con la intervención de la dirección de UNPACU, para preservar las vidas de los activistas, en riesgo tras varios días sin ingerir alimentos.
Carlos Oliva, padre de Carlos Amel Oliva, comentó a Diario de Cuba que “ya estaba muy mal, había renunciado a todo, y desde hacía cinco días estaba en huelga de sed, por lo que su situación ya era muy riesgosa, estaba sufriendo incluso después de aceptar los sueros, retorcido en la cama”.
Organizaciones y dirigentes de la oposición hicieron este martes un llamado a los opositores a deponer la huelga de hambre, expresando su solidaridad, pero exhortándolos a poner fin a la misma para conservar sus vidas.
“Cuba los necesita con vida”, subrayó una nota del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, mientras una declaración firmada por el dirigente opositor Eliécer Ávila, presidente del Movimiento Somos+, recalcó que “no le hubiera permitido hacer algo así, o por lo menos hiciera hasta lo imposible por persuadirlo de lo contrario”, dijo refiriéndose a Oliva.