Estados Unidos, a través de su embajada en Cuba y el jefe de la misión en el territorio antillano, Mike Hammer, respaldó de forma contundente al periodista independiente Boris González Arenas, quien el pasado mes de febrero se encontró con una prohibición de salida impuesta por la dictadura.
A través de la plataforma X, la sede diplomática ofreció detalles del encuentro entre ambas figuras, recalcando que la “libertad de expresión es un derecho fundamental”, algo que, para nadie ya es un secreto, no existe en la isla bajo las garras del castrismo.
Nuestro jefe de misión Mike Hammer se reunió con Boris González Arenas escritor y periodista independiente cubano que el régimen impidió salir del país para participar en un programa de intercambio de los EEUU. La libertad de expresión es un derecho fundamental y una prensa… pic.twitter.com/6Gkm5DANdo
— Embajada de los Estados Unidos en Cuba (@USEmbCuba) March 27, 2026
Antecedente de esta represión migratoria en La Habana
Respecto a los antecedentes de este atropello, cabe recordar que el comunicador pretendía trasladarse hacia territorio estadounidense durante el segundo mes del año tras resultar elegido para integrar el prestigioso Edward R. Murrow Program for Journalists. el cual es una sección estratégica del International Visitor Leadership Program coordinado por el Departamento de Estado.
La intercepción del viaje ocurrió precisamente en la Terminal 3 del Aeropuerto Internacional José Martí, ubicado en La Habana, donde los esbirros del sistema le impidieron abordar su vuelo programado hacia la libertad profesional.
En ese sentido, el jefe de misión de la delegación diplomática estadounidense, Mike Hammer, sostuvo un encuentro presencial con el afectado para manifestar su solidaridad ante la arbitrariedad cometida por la tiranía, confirmando que el compromiso de Washington con quienes denuncian la realidad cubana permanece inalterable frente a las tácticas de silenciamiento empleadas por los sicarios del pensamiento libre.
Declaraciones oficiales de la delegación diplomática
“Nuestro jefe de misión Mike Hammer se reunió con Boris González Arenas, escritor y periodista independiente cubano, que el régimen impidió salir del país para participar en un programa de intercambio de los EE.UU. La libertad de expresión es un derecho fundamental y una prensa libre e independiente es esencial. Seguiremos apoyando a quienes alzan su voz en defensa de la justicia y verdad. EE.UU. respalda a periodista cubano impedido de salir del país”, expresó la representación oficial.
Es preciso resaltar que restricción de movimiento aplicada contra el periodista independiente se ejecutó sin que mediara ningún documento legal o notificación escrita que justificara el impedimento de salida, demostrando nuevamente que la inseguridad jurídica es la norma bajo un régimen que utiliza las fronteras como muros de una prisión política para castigar a los intelectuales.

El periodismo bajo el asedio de la dictadura
Sobre este incidente, la oficina diplomática resaltó en aquel momento que es imposible de comprender, aunque no causa asombro, observar las maniobras represivas que la dictadura cubana utiliza habitualmente para asfixiar la labor informativa de cualquier periodista independiente que se atreva a cuestionar el relato oficial del castrismo.
“No se puede entender, pero tampoco sorprende, enterarnos de la última movida del régimen represivo cubano para silenciar al periodismo independiente y la libertad de expresión. Y en este caso hasta a alguien con nacionalidad española le regularon. ¡Insólito!”, manifestó la delegación estadounidense mediante una denuncia pública.
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Mecanismos de control social y aislamiento
Adicionalmente, el periodista independiente denunció que este tipo de prohibiciones migratorias se aplican de forma sistemática contra las voces críticas, funcionando como un mecanismo de control social que busca aislar a los profesionales cubanos de los circuitos de intercambio internacional y de las redes de apoyo global.
Esta situación evidencia el miedo del régimen hacia la formación profesional de cualquier periodista independiente en el extranjero, puesto que tales intercambios culturales promovidos por Washington fortalecen la capacidad de denuncia sobre la miseria y la escasez que azotan a la población bajo el yugo de la cúpula totalitaria.