Este miércoles, Juan Bautista Cárdenas, pastor evangélico en Camagüey salió en libertad luego de enfrentar un juicio por “desacato a las autoridades”, sin embargo, tendrá que cancelar una multa de 588 pesos, reporta El Nuevo Herald.
El pastor denunció además sentirse pisoteado e intimidado y “muy agraviado”.
“Nunca le hice nada a nadie. Solamente estaba predicando. Unos policías me amenazaron con caerme a patadas y yo los reprendí en el nombre del Señor. Me acusaron de hablar mal del gobierno y de desacato. Esto es una gran injusticia”, dijo.
Indicó que desde hace 25 años que se hizo evangélico, intenta callarlo y reprimir su prédica. “Yo le hablo a la gente sobre el fin de los tiempos y la importancia que se conviertan a Dios”, agregó.
“Lo he tenido que traer al hospital porque le está subiendo mucho la presión. Agradezco a todos los que han ayudado a que se conozca la injusticia cometida con mi hermano”, comentó.
Denunció que fue frente a un edificio del gobierno en Esmeralda, que unos policías se le aproximaron cuando estaba “proclamando la palabra de Dios” y comenzaron a ofenderlo.
Luego de ello, recibió una notificación de que debía presentarse a la estación de policía, en la que quedó detenido hasta el miércoles.
Redacción Cubanos por el Mundo