Sé que hace rato ando algo perdido de las redes y deseos de escribir, muchos, no tengo; pero este cuento tenía que hacerlo.
Ayer me enteré, más bien me mostraron un video “clandestino”, de esos tomados por una cámara de seguridad oculta, en los que aparecían sobre una cama, formando tremenda cumbancha, tres personajes bastante conocidos de la “farándula cubana”; y entre ellos, el rostro más conocido de todos: el del periodista Oliver Zamora.
Según me explicaron acá en la oficina, las imágenes fueron grabadas en la casa de El Duende Verde, que es como se hace llamar Jorge Pedro Hernández Medero, hijo del Dr. Pedro Hernández Herrera, a quien sinceramente le he perdido la pista hace años, pero quien en el 2016 se desempeñaba como vicedecano de Investigación y Posgrado de la Famca (Facultad Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual)
Resulta ser que en esa casa, durante un periodo de tiempo como de tres meses, el periodista Oliver Zamora, el músico Ethiel Failde y su pareja, Pedro Pablo Cruz Echevarría, vivieron un tórrido romance que en un principio fue una trieja de mucho “dame que yo te doy”, hasta que Pedro Pablo notó que Failde estaba más interesado en tocarle la flauta a Oliver que a él, y empezaron a saltar los chispazos.
En un momento determinado, Pedro Pablo decidió cortar por lo sano con todo aquel desparpajo y aunque Faílde no estaba muy del todo convencido, terminó aceptando porque, a la gallina de los huevos de oro no se le puede negar el pienso.
Recordemos que Cruz Echevarría es el A&R de la EGREM, uno de los cargos más sensibles dentro de la empresa estatal encargada de producir y grabar la música en Cuba. Dicho en palabras simples: es el hombre que decide a quién se le graba un disco, a quién se le abre una puerta y a quién se le deja esperando en el pasillo. Un puesto que, en teoría, debería dedicarse a descubrir talentos; en la práctica, según cuentan dentro de la propia industria, también sirve para algo más doméstico: ayudar al novio.
Porque desde esa posición Pedro Pablo Cruz no solo ha impulsado la carrera de la Orquesta Failde, dirigida por su pareja Ethiel Failde, sino que —según la misma fuente— ha convertido a la EGREM en una especie de madrina logística del proyecto musical de casa. La empresa estatal ha costeado vuelos a México para la agrupación, algo que el informante asegura que no se hace con ningún otro músico cubano. Y eso ya sería bastante si no hubiera más.
Durante la pandemia, cuando la EGREM apenas grababa discos ni siquiera a agrupaciones históricas como Los Van Van, la Orquesta Failde logró que la empresa le produjera al menos dos discos. No solo eso: a través de los propios mecanismos de la EGREM también se les consiguieron contratos para presentaciones en Varadero, precisamente en los momentos en que la agrupación pasaba más tiempo en Cuba por la paralización internacional.
La EGREM ha llegado incluso a entregar financiamiento para que la Orquesta Failde produzca programas de televisión en el teatro Sauto, en Matanzas, un privilegio que —siempre según ese testimonio— no se concede a otras agrupaciones.
A eso se suma otro detalle nada menor: Pedro Pablo Cruz es además locutor y codirector del programa De 5 a 7 en Radio Taíno. Desde ese espacio, aseguran varios músicos, la Failde suena con una frecuencia que muchos colegas no han logrado ni soñando.
Por todo eso, cuando Pedro Pablo le expuso las razones a Failde de que era menester terminar con la trieja y darla bajanda a Oliver Zamora, este terminó aceptando.
Sin embargo, al corresponsal de RT en Cuba no le hizo mucha gracia que lo dejasen colgado de la brocha y sacó su lado más tóxico y viril. No solo intentó imponerse, sino que incluso intentó chantajearlos. Entre tantas malas palabras y desacuerdos llegó el fatídico día en el que se fueron a los puños, luego de que Cruz Echevarría lanzara una galleta voladora que terminó de manera sonora en la jeta de Oliver.
Para que la cosa se calmara y evitar represalias, Cruz Echevarría se inventó —financiado por la EGREM— un viaje a México de larga estancia para la Orquesta Faílde.
En La Habana quedó Oliver, apesumbrado, buscando a ver con quien lograba continuar sus sueños y fantasías de tríos.
Según afirman, a cada rato se queja de Pedro Pablo y de Failde y dice que le hicieron como el danzonete: prueba y vete.