El Consejo de Derechos Humanos de la ONU activó hoy una misión de expertos para investigar violaciones en Burundi, país sumido en una crisis política marcada por la violencia, destacó Prensa Latina.
Según la vocera del Alto Comisionado para los Derechos Humanos Cécile Pouilly, el equipo lo integran los relatores especiales para las Ejecuciones Extrajudiciales, Sumarias y Arbitrarias, Christof Heyns, y la Promoción de la Verdad, la Justicia, la Reparación y las Garantías de No-recurrencia, Pablo de Greiff.
Completa la misión la argelina Maya Sahli Fadel, integrante de la Comisión Africana para los Derechos Humanos y de los Pueblos, precisó a periodistas en Ginebra.
La portavoz explicó que el grupo responde a una resolución adoptada el 17 de diciembre, que solicitó al Alto Comisionado “despachar con urgencia una misión de expertos independientes para de manera expedita investigar violaciones y abusos de los derechos humanos en Burundi”.
El pequeño país sin costas de África Oriental está sumido en la inestabilidad desde abril pasado, cuando el presidente Pierre Nkurunziza anunció sus aspiraciones de lograr un nuevo mandato, el cual consiguió en medio del rechazo de los opositores.
Naciones Unidas reporta enfrentamientos callejeros, ataques armados contra instituciones y represión de las autoridades, con saldo de más de 430 muertos desde el 26 de abril.
De acuerdo con Pouilly, el equipo de expertos debe realizar recomendaciones para mejorar la situación de los derechos humanos y facilitar un diálogo interno sobre la crisis.
A partir del deterioro del escenario burundés, la misión debe presentar un informe en la próxima sesión del Consejo, en marzo.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, solicitó al gobierno de Burundi la autorización para que el equipo de expertos comience su trabajo esta semana.
Hasta el momento, Bujumbura no ha respondido al pedido, por lo que la llegada de la misión al terreno está pendiente, dijo Pouilly.
La ONU insiste en sus preocupaciones por la irrupción de un conflicto con componentes étnicos, que lleve a Burundi a un retroceso a su triste pasado, la guerra civil que sufrió de 1993 a 2005, a la cual se atribuyen 300 mil víctimas fatales.