El secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), Orlando Gutiérrez-Boronat, respondió este viernes de manera contundente al discurso del dictador Miguel Díaz-Canel, en el que este afirmó que Cuba se encuentra ante “tiempos difíciles”.
Gutiérrez-Boronat calificó la intervención oficial como un intento de ocultar la crisis real que enfrenta la isla y formuló una serie de críticas al modelo de poder vigente. En declaraciones al medio independiente CubaNet, el dirigente opositor sostuvo que el mensaje del gobernante fue un “engaño” que no ofreció soluciones a los problemas estructurales del país.
Asimismo, Orlando Gutiérrez Boronat precisó que el discurso de Díaz-Canel buscó encubrir los problemas estructurales del régimen, mientras “Cuba continúa aislada y sin apoyos internacionales decisivos”.
El dirigente destacó que la comunicación oficial se limitó a un tono “antiimperialista” repetitivo que, a su juicio, pretende disfrazar la gravedad de la crisis económica, energética y social que afecta a la población cubana por culpa del fracasado modelo comunista.
Gutiérrez-Boronat cuestionó no solo el contenido del discurso, sino también su formato, afirmando que la intervención no fue transmitida “en vivo” y que estuvo diseñada para controlar la narrativa del régimen, minimizando preguntas incómodas que podrían surgir con prensa independiente.
“No era en vivo”, afirmó el opositor, subrayando que el formato seleccionado por la dictadura cubana busca limitar el escrutinio público y evitar confrontar la realidad con periodistas y ciudadanos.
El líder de la ARC describió al régimen como una estructura que “disimula los defectos del sistema y explica el nivel de pobreza y desesperación que existe en Cuba”, sin ofrecer un plan claro para enfrentar los desafíos que el propio Díaz-Canel reconoció en su mensaje.
Más allá de la crítica, Gutiérrez-Boronat planteó que la salida de la crisis requiere cambios profundos en el orden político y social cubano.
En ese sentido, consideró que, la salida de la crisis requiere una “reconciliación nacional”, la creación de una economía abierta y libre, un Estado de derecho y la plena garantía de los derechos humanos, y nada de esto apareció en el discurso de Díaz-Canel.
“El cambio tiene que ser real. Cambio real quiere decir fuera familia Castro, fuera Partido Comunista, plena restitución de los derechos y libertades del pueblo de Cuba”, apuntó.
Redacción Cubanos por el Mundo