En plena tensión entre Estados Unidos e Irán, surge una pregunta incómoda que sacude al exilio cubano.
¿Podría el régimen de Miguel Díaz-Canel convertirse en una ficha de negociación entre Teherán y Washington?
Alex Otaola ha lanzado esta hipótesis. Dirigiéndose al presidente designado de la Isla, a quien le advierte: “Canelón, te tengo malas noticias. Están llegando a un acuerdo con Irán”.

“Acuérdate que ellos se tapan todos con la misma colcha. Acuérdate que todos ellos son amigos de sus amiguitos. Y Cuba es un terreno precioso para el extremismo iraní. Y si Cuba le dice: oye, ponle a Estados Unidos en el tratado con ustedes, que no se meta con nosotros y nosotros los dejamos a ustedes abrir bases aquí para que espíen a Estados Unidos de primera mano. Eso le podría interesar a los iraníes versus Estados Unidos. ¿Estaría la administración Trump alerta si esto ocurriera?”
El activista cubanoamericano pregunta directamente si Teherán exigiría protección para La Habana a cambio de reducir las tensiones en Oriente Medio.
Cuba como ficha de negociación: el riesgo de un pacto entre Irán y Trump
La relación estratégica entre Cuba e Irán es cada vez más profunda. Incluye cooperación en inteligencia, tecnología y apoyo mutuo en foros internacionales.
Otaola plantea un posible trueque: “Y si Cuba le dice, ‘Oye, ponle a Estados Unidos en el tratado con ustedes, que no se meta con nosotros y nosotros los dejamos a ustedes abrir bases aquí para que espíen a Estados Unidos de primera mano’”.
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Cuba representa un terreno valioso para el extremismo iraní, ubicada a solo 90 millas de Estados Unidos. Esto la convierte en un punto operacional de alto valor.
El pueblo cubano como víctima de la ficha de negociación entre Irán y EE.UU.
Otaola recuerda la Crisis de los Misiles de 1962. Según lo ocurrido, Rusia habría obtenido un acuerdo de no invasión a Cuba tras retirar los misiles.
Sin embargo, él mismo aclara que no existen pruebas: “eso es una fábula, eso es una historieta que corre de boca en boca. De eso no hay prueba”.
“Pregunto, ¿le podría interesar a los iraníes tener un punto operacional cerca de Estados Unidos como La Habana? ¿Podría ser esto algo que ellos traten de incluir?”
La gran preocupación es clara: “¿Y quién saldría perdiendo en todo esto? Pues nosotros. y el pueblo cubano que somos todos los de adentro y los de afuera”.
Otaola repite su inquietud: “No me deja un buen sabor lo que está pasando en Irán. No me deja un buen sabor”.
En el contexto actual de 2026, Trump ha priorizado resolver primero el frente iraní antes de enfocarse en Cuba, a la que ha llamado #EstadoFallido.
Cualquier cláusula que proteja al régimen de La Habana en un acuerdo con Irán retrasaría la libertad del pueblo cubano.
Esta hipótesis, aunque especulativa, recuerda una realidad dura: los grandes poderes a menudo negocian sobre la cabeza de los pueblos más vulnerables.
El exilio y la oposición interna deben mantenerse alerta. El régimen cubano no puede seguir usando alianzas externas para perpetuarse en el poder a costa del sufrimiento de millones de cubanos.
Aunque se trate de una hipótesis, la historia demuestra que las grandes potencias suelen sacrificar intereses menores para lograr acuerdos mayores. En geopolítica, como bien advierte el presidente de la Fundación Cubana Anticomunista, Alex Otaola, al final siempre son los cubanos quienes pagan el precio más alto.
En definitiva, mientras ambas naciones avancen en sus negociaciones, la incómoda pregunta sigue flotando: ¿Podría el régimen cubano convertirse en una ficha de negociación?
El tiempo, y las próximas decisiones de Washington y Teherán tendrán la última palabra.