El pasado 25 de noviembre murió Fidel Castro, un hombre que sembró miseria y rencor en el pueblo cubano. Su muerte vino acompañada de prohibiciones que a los cubanos poco le agrado.
El duelo nacional se extendió durante nueve días, culminó el pasado 4 de diciembre, pero parece que las autoridades del régimen se quedaron en un duelo continúo, e intentan implantarlo en los demás cubanos que no sienten la muerte del hombre que los condenó a la pobreza.
Según reseña el portal CubaNet, la Policía Nacional Revolucionaria parece estar más atenta que nunca. Si escuchan un sonido en las calles van corriendo a multar o detener a quien se atreva a colocarlo, como si se tratase de un delincuente.
El diario reseña el caso de Chachi, un ciudadano de Mayabeque que fue allanado por los oficiales cuando este se encontraba dentro de su casa celebrando con unos amigos.
“En medio del cumpleaños se apareció la policía, estábamos oyendo música y bebiendo dentro de la casa, ellos tocaron la puerta para advertirnos que la música no se podía escuchar en la calle y que no podíamos salir de la casa si estábamos bebiendo.”
Chachi asegura que respeta a quienes siente la muerte de Castro, pero no puede obligarlo a plegarse a ese “dolor”.
“Yo respeto la muerte y el dolor ajeno, pero es ilógico tratar de imponer tristeza en las personas. Más si se trata de alguien no allegado y por quien no sentimos dolor alguno por su muerte”.
Un caso similar es el de un joven habanero llamado Freddy, quien fue sometido por las autoridades castristas por escuchar música en su bocina portatil.
“Iba por la calle con mi bocina portátil oyendo música cuando la policía me cerró el paso para quitarme el equipo. La música no estaba tan alta, ni era contrarrevolucionaria, ni hablaba nada de política, pero igual me confiscaron el dispositivo. Me dijeron que estaba prohibido oír musica. Junto con mi reproductor de música se llevaron a un borracho que estaba allí en ese momento gritando que se alegraba que Fidel estuviera muerto. No pensé que llegaran tan lejos con esto de guardar luto al comandante”.
Casos similares se han vivido en todo en territorio cubano. Ahora, el régimen atenta con robarse las festividades navideñas, época en que los cubanos tratan de olvidar las penurias que pasaron a lo largo de todo el año.
Con información de CubaNet