Padre Alberto Reyes: “Cuba es un país en guerra”

El padre Alberto Reyes publicó una nueva reflexión en sus redes sociales en la que describió la realidad que enfrentan los cubanos bajo la dictadura castrista como una guerra cotidiana que, aunque no se libra con armas, termina destruyendo lentamente el ánimo y la esperanza de la población.

El sacerdote aseguró que los apagones, la escasez de alimentos, la falta de medicamentos y el deterioro de las condiciones de vida representan ataques permanentes contra el espíritu de los ciudadanos.

A través de un extenso texto difundido en Facebook bajo el título “He estado pensando… (165)”, el padre Alberto Reyes invitó a los cubanos a preservar su fortaleza espiritual en medio de una crisis que, según explicó, golpeó cada aspecto de la vida cotidiana.

Desde el inicio de su mensaje, el sacerdote utilizó una imagen contundente para describir la situación nacional.

“Cuba es un país en guerra. No hay balas, ni explosiones, ni bombas, pero cada día, a cualquier hora, en cualquier momento, te disparan, te agreden, te atacan… con la corriente que se va, o que tarda en llegar, con los medicamentos que no encuentras, con la incomunicación agobiante, con lo que se acaba o se rompe y no puedes reponer, con los precios que no puedes pagar, con el calor del que no puedes escapar, con las mañanas sin desayunar y las noches sin descansar…”, escribió el padre Alberto Reyes.

Una crisis que, según el sacerdote, desgastó el espíritu de los cubanos

El padre Alberto Reyes sostuvo que la acumulación constante de dificultades terminó afectando la salud emocional y espiritual de quienes permanecen en la Isla.

En su reflexión explicó que el deterioro no siempre resulta evidente porque ocurre de manera progresiva.

“El día se hace a base de golpes, que aguantas, soportas, esquivas, pero que te van quebrando el alma, te traspasan el espíritu y te dejan exhausto”, expresó.

Añadió además que el desgaste cotidiano puede llegar a normalizarse hasta el punto de que muchas personas dejan de percibir el daño que sufren.

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“Y a veces, es tanta la lucha, que ya ni te das cuenta, es tanto el desgaste que no notas que te quiebras, porque el alma no tiene huesos, y no la ves cuando se rompe”, afirmó el padre Alberto Reyes.

Un llamado a prepararse para reconstruir Cuba

Más allá de la denuncia sobre las dificultades diarias, el padre Alberto Reyes enfocó gran parte de su mensaje en la necesidad de preservar los valores humanos para afrontar el futuro del país.

El sacerdote consideró que llegará el momento en que Cuba deba reconstruirse, no solo desde el punto de vista material, sino también moral y espiritual.

“Necesitamos cuidar el alma, pues cuando todo esto cambie, vendrán tiempos mejores pero no menos duros, porque necesitaremos reconstruirlo todo: lo material y lo espiritual, los edificios y a los que los habitan, las carreteras y a los que las transitan”, escribió.

Para el religioso, ese proceso requerirá ciudadanos capaces de conservar la esperanza pese al desgaste provocado por años de dificultades.

Fe, familia y verdad como respuesta al desgaste

En la segunda parte de su reflexión, el padre Alberto Reyes propuso una serie de acciones encaminadas a fortalecer la vida espiritual y los vínculos familiares frente a la crisis.

En ese sentido, invitó a los cubanos a reencontrarse con la fe cristiana y a recuperar espacios de oración.

“Es tiempo de abrazar la fe y de buscar a Dios, de aprender a rezar, de traspasar los umbrales de las iglesias, y de volver a entronizar en nuestros hogares al Cristo que salva”, señaló.

También llamó a dedicar más tiempo a la familia y a los amigos, fortaleciendo relaciones que, según indicó, sirven de apoyo en medio de las dificultades.

Asimismo, pidió educar a las nuevas generaciones en valores como la honestidad, el respeto y la solidaridad, rechazando el adoctrinamiento y promoviendo el pensamiento crítico.

Uno de los fragmentos más directos de su publicación estuvo dirigido contra la propaganda política y las consignas oficiales.

“Es tiempo de no perder el tiempo en mentiras y consignas, en aplausos no sinceros, en actos despreciables que fomentan nuestra esclavitud. Es tiempo de vivir en la verdad, aunque duela, aunque cueste”, manifestó.

Una voz crítica que volvió a cuestionar la realidad cubana

El padre Alberto Reyes se convirtió durante los últimos años en una de las voces más visibles dentro de la Iglesia Católica cubana al pronunciarse sobre la situación política, económica y social que enfrenta el país.

A través de artículos, homilías y publicaciones en redes sociales, el sacerdote cuestionó repetidamente las consecuencias del modelo impuesto por la dictadura cubana y defendió el derecho de los ciudadanos a vivir con libertad, dignidad y esperanza.

Su más reciente reflexión volvió a conectar con miles de cubanos dentro y fuera de la Isla al poner palabras a un sentimiento compartido por muchos: el desgaste silencioso que dejó una crisis prolongada.

El mensaje concluyó con una invitación a no permitir que las dificultades destruyan la humanidad de las personas.

“Cuidarse en medio de esta guerra, cuidarse y cuidar el alma, porque no lo olvides: el alma no tiene huesos, y no la ves cuando se rompe”, apuntó el padre Alberto Reyes.

Con esa frase, el sacerdote resumió una reflexión que trascendió el ámbito religioso para convertirse en una denuncia sobre el profundo impacto humano que la crisis bajo la dictadura cubana produjo en la vida cotidiana de millones de ciudadanos.

De igual manera, las palabras del padre Alberto Reyes aparecieron en un contexto marcado por una prolongada crisis económica y social que continúa afectando a millones de cubanos.

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