Tan cerca pero tan lejos. Así se sienten los cubanos que viven en los alrededores de la Base Naval de EE.UU en Guantánamo, donde en su interior los soldados no conocen que es la escasez de alimentos, la falta de servicios médicos o las precariedades de estar regidos bajo un régimen comunista.
En la población conocida como segundo anillo, falta todo. No hay farmacias, no hay carreteras, los servicios fallan y los trabajos no son suficiente.
Este “Segundo anillo” está compuesto por 20 comunidades aproximadamente. El régimen firmó una resolución de especial atención para esta área, pero la realidad es totalmente distinta.
RECOMENADO: ABSURDO: Castro persigue emprendedores mientras pobreza crece en Cuba
“Teniendo en cuenta que es una localidad priorizada, tenemos problemas de todo tipo, si tenemos un dolor tenemos que ir a Guantánamos para comprar medicamentos. Aquí hay un consultorio pero no está en condiciones para atender”.
En dichas comunidades existe una fuerte presencia de militares, los que tuvieron que ser reubicados en escuelas y sacrificar a los niños a caminar kilómetros para asistir a la más cercana.
“No hay una escuela secundaria donde los niños pueda estar. Ellos tienen que irse hasta Guantánamo para recibir clases”.
Los entrevistados afirman que diariamente se trasladan cerca de 300 niños y el Estado no les garantiza el transporte, por lo que deben ir por sus propios medios.
Redacción Cubanos por el Mundo