Durante su campaña, el recién electo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que acabaría con las concesiones que hizo Barack Obama al régimen de Cuba si estás no benefician al país del norte.
Sin embargo, dichas decisiones al parecer no serán tal fáciles de deshacer.
Según reseña el diario Miami Herald, que consultó a Robert Muse, abogado en Washington, Trump tendría dificultades de hacer una derogación a gran escala de las acciones ejecutivas de Obama
“Trump puede dejar sin efecto las órdenes ejecutivas, pero creo que es poco probable que haga una derogación al por mayor de las acciones de Obama”
Uno de los impedimentos que enfrentaría en republicano sería las compañías estadounidenses que ya han invertido en Cuba.
Dichas bases que formaron las empresas con el régimen cubanos las hicieron sobre las relajaciones que firmó Obama contra el embargo. Lo que quiere decir que revertir dichas políticas sería perjudicial para el empresariado estadounidense y el gobierno deberá correr con los gastos que generaría el cese de los contratos en Cuba y la ocupación de sus empresas por el Estado cubano.
“sin el debido proceso legal; ni se ocupará la propiedad privada para uso público sin una justa compensación. Estas empresas han invertido tiempo real y dinero en estos acuerdos”
Con información del Miami Herald