Las ciudades de Nueva York y La Habana quedaron conectadas desde el pasado viernes por un primer vuelo de la compañía aérea JetBlue, que tendrá frecuencia semanal, dentro de las medidas adoptadas en los últimos meses para reanudar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.
El primer vuelo se realizó en un Airbus A320 de 150 asientos. Dejó el aeropuerto JFK al mediodía para aterrizar en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.