La Fiscalía de la dictadura cubana oficializó el procesamiento penal de los seis detenidos por supuestos delitos de terrorismo vinculados a los hechos ocurridos en Villa Clara, imponiendo la medida cautelar de prisión provisional mientras el aparato represivo de la Seguridad del Estado manipula el expediente a su conveniencia.
La información fue difundida por el propio castrismo en sus plataformas digitales, donde el Ministerio del Interior confirmó que su Órgano Especializado de Investigación Criminal mantiene el control absoluto sobre los imputados para garantizar una condena política disfrazada de legalidad.
Como se recordará, el caso judicial se desprende del operativo anunciado por el propio MININT el pasado 25 de febrero en el litoral de Villa Clara, lugar donde las tropas guardafronteras dicen haber interceptado una lancha rápida proveniente de Florida bajo una lluvia de balas que dejó un saldo de cuatro fallecidos.
Cristian Ernesto Acosta Guevara, Conrado Galindo Serrior, José Manuel Rodríguez Castelló, Leordán Cruz Gómez, Amijail Sánchez González y Roberto Álvarez Ávila son los procesados que enfrentan la maquinaria del desastroso sistema judicial cubano, el cual utiliza la etiqueta de “terrorismo” para escudarse.
La tiranía justifica este acto procesal alegando el decomiso de fusiles de asalto, equipos de visión nocturna y propaganda contrarrevolucionaria, elementos que sirven de pretexto para que la Fiscalía simule un “debido proceso”.
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En la versión de la dictadura, Amijail Sánchez González y Leordan Enrique Cruz Gómez ya estaban marcados en las listas negras de la Seguridad del Estado.
La Habana insiste en que compartió datos sobre estos individuos con Estados Unidos en años anteriores, pretendiendo que la administración norteamericana valide sus montajes y su ineficiente control.
“No vamos a basar nuestras conclusiones en lo que nos han dicho”, sentenció en su momento el secretario de Estado, Marco Rubio.
Esta postura firme de Washington desmantela la credibilidad de los fiscales en Villa Clara, quienes ahora deben lidiar con una verificación independiente que podría exponer las mentiras de un sistema que mata de hambre al pueblo mientras gasta millones en persecución política.
Redacción de Cubanos por el Mundo