Con pancarta, consignas y pitos, exiliados cubanos protestaron frente a la Embajada de Cuba en Washington, exigiendo libertad educativa en la Isla, esto luego de que un pastor fuera condenado a prisión por el régimen al tratar de aplicar ‘Home Scholling’ a sus hijos.
En las pancartas podía leerse frases como «si se puede la educación en casa», al tiempo que pedían que una representación de Cuba saliera para que escuchara sus peticiones.
Mario Gálvez, pastor cubano que tuvo que huir de la Isla en vista de la cruenta persecución del régimen, relató su experiencia de cómo los Castro evitan que se eduquen a los niños bajo las creencias de sus padres, además de cercenar su derecho.
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Contó cómo siendo niño, a sus cinco años, el director del colegio al que asistía le hizo sentir culpable de su propia fe, y cómo también decidió sacar a sus hijas del sistema educativo cubano ante “el lavado de cerebro” al que son sometidos los niños.
El hecho
El pastor Ramón Rigal y su esposa, Adya, fueron detenidos el pasado febrero por decidir educar a sus hijos en casa, la organización HSLDA, dedicada a la promoción de este tipo de modelo educativo en EEUU, fue quien convocó a la protesta
Rigal fue condenado a un año de prisión por decidir educar a sus hijos en el hogar, bajo la condición de ‘trabajos forzados’ mientras que su esposa pagará la pena en su casa.
Este hecho, deja ver el talante totalitario del régimen cubano al no permitir que los niños cubanos tengan más alternativa que al adoctrinamiento al que son sometidos desde muy pequeños en las escuelas cubanas.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de EFE