¿Qué hacemos todos aquí?

havana9815

1- Arriesgábamos la vida. Bastaba con no hacer nada. Eso era Cuba. Una sucesión de amaneceres en blanco.

2 – Miami nos esperaba. Y no nos habían dicho nada. Miami era eso que estábamos edificando. Dentro y fuera de aquel no lugar llamado la Isla. Los cubanos construíamos miamis en paralelo. Y nadie nos había dicho nada.

3 – Cogidos en el fuego cruzado de la infancia y la Revolución. Llorando por la luna. Malas lecturas para niños de oro. Una edad de horror. Sin juguetes y sin ático, incluso sin la palabra ático. Veedores de visiones, bebedores de metanol. Ciegos de rabia, de risa, de rojo. Diamantes locuaces. Pura textura, cero acción. Entre la leche y los libros. Fetos siempre a punto de renacer.

4 – A los expressways de la Isla se les dice guardarrayas. Los malls de Miami, en cambio, son las catedrales ocultas del corazón cubano. La Caridad parece un pomito plástico de naranja. Jugo sin pulpa, pero con fecha de expiración. Recycle virgen, amarillo pollito, una Cuba Kentucky. El dios de la historia habitando en nos. Fideles de miniatura, tótem de un totalitarismo con aire familiar. Fe mala, fe mentira, fe licitación, fe milla de los milagros.

5 – Ella me dijo: “¿Qué haces aquí?” Y yo le dije: “No, ¿qué tú haces aquí?” Y así se nos iba la vida. Hipostasiados.

6 – La única frase que conserva sentido entre nosotros es “I love you too”. Y su sentido es precisamente no tener que significar nada. El “I love you too” de Miami es como el “cuídate mucho” de La Habana. Fuera y dentro, nuestra comunicación depende ahora de ese tipo de catalizadores. Una muletilla cubanoamericana aquí y un amuleto contra los maleficios allá.

7 – Sucesión de blancos sin amanecer. Eso también es Cuba. Arriesgábamos la vida. Tendremos que hacer de todo.

Publicado en Diario de Cuba

Leave a Reply

Discover more from Últimas noticias de Cuba y de los Cubanos por el Mundo

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading

Share to...