El estelar pelotero cubano de los Marineros de Seattle, Randy Arozarena, selló una jornada imborrable en la historia de las Grandes Ligas el domingo al descargar su cuadrangular número 20 de la temporada frente a los Cachorros de Chicago en el T-Mobile Park.
El estacazo de cuatro esquinas le permitió concretar de manera oficial su sexta campaña consecutiva registrando al menos 20 jonrones y 20 bases robadas, hito con el cual se transformó en el primer pelotero nacido en Cuba que logra encadenar semejante seguidilla de poder y velocidad en el béisbol organizado de las Mayores.
Un batazo histórico
El histórico bambinazo se produjo ante los envíos del abridor zurdo japonés Shota Imanaga. Con ese batazo de vuelta completa, la presencia de Randy Arozarena en los jardines de la escuadra náutica no solo coronó la ansiada marca en esta contienda de 2026, sino que le dio continuidad a un dominio atlético ininterrumpido que comenzó a gestarse formalmente en la zafra de 2021.
En aquella epoca, en la que vestía el uniforme de los Rays de Tampa Bay, firmó un registro exacto de 20 vuelacercas con igual número de almohadillas estafadas.
A la caza de las leyendas latinoamericanas
Ubicándose a tan solo una contienda de alcanzar al legendario patrullero venezolano Bobby Abreu —quien durante su brillante trayectoria acumuló siete campañas seguidas de este calibre—, la gesta de Randy Arozarena sitúa de inmediato su nombre en la cúspide del béisbol latinoamericano.
Si se examina el archivo histórico general de la Gran Carpa, las rachas más prolongadas de esta naturaleza corresponden al histórico Barry Bonds, quien ostenta el récord absoluto con nueve años consecutivos de consistencia, seguido únicamente por su padre Bobby Bonds y el mencionado Abreu, ambos con siete.
Randy Arozarena hits ANOTHER leadoff home run! pic.twitter.com/hvB6HTeB4c
— MLB (@MLB) August 23, 2026
El antillano nacionalizado mexicano se integra así a un club sumamente exclusivo de atletas capaces de sostener una combinación temible de fuerza y desplazamiento sobre las almohadillas a lo largo del tiempo.
Consistencia de poder y velocidad año tras año
La evolución estadística que respalda este registro ha sido implacable. Tras aquel arranque en 2021, la producción ofensiva de Randy Arozarenabno conoció pausas: en la edición de 2022 dejó guarismos de 20 batazos fuera del campo y 32 robos de base; en 2023 rubricó un balance de 23-22; en el torneo de 2024 repitió la cuota mínima de 20-20; y durante el certamen de 2025 firmó su actuación más dominante dentro del lapso al conseguir 27 estacazos y 31 estafas.
A mediados de agosto de la presente contienda de 2026, contabilizando ya 17 bambinazos en su casilla personal, las proyecciones indicaban de forma inequívoca que la llegada al selecto grupo era solo cuestión de días.
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Una jornada previa de película ante Chicago
El terreno para la gesta quedó servido apenas 24 horas antes, durante la jornada del sábado ante el mismo conjunto de Chicago. En ese compromiso antecedente, el referente de Seattle desplegó un recital absoluto al conectar un par de cuadrangulares —destacando uno de dos anotaciones que terminó por sellar la victoria de su equipo con marcador de 5-4—, además de protagonizar una magistral jugada defensiva en los jardines para robarle un cuadrangular al rival.
There are 2 players in MLB history to hit a leadoff HR, a walk-off HR that same game, and then a leadoff HR the next game:
— AT (@BaseballWRLD_) August 23, 2026
Pete Crow-Armstrong: 8/17/26-8/18/26
Randy Arozarena: 8/22/26-8/23/26
The most unbelievable baseball coincidence of all-time. pic.twitter.com/D5OCy4Zed3
Este nuevo logro de Randy Arozarena representa la consolidación de una trayectoria que en 2025 ya registraba hitos de peso, tales como arribar a los 100 jonrones vitalicios, participar en el Juego de Estrellas de la Liga Americana y convertirse en el primer cubano en disputar la postemporada vistiendo la camiseta de los Marineros.