El pelotero cubano de los Tampa Bay Rays, Randy Arozarena, recordó las limitaciones que tenía en la isla para jugar.
Esto lo hizo durante un intercambio con un grupo de niños de la Mitch High School de Tampa, así como fanáticos de ese deporte y la MLB.
Randy Arozarena aseguró que desde pequeño ha tenido una gran pasión por el béisbol y por ese motivo, sus carencias no lo detuvieron a seguir adelante.
“No tenía zapatos para jugar, no tenía guantes ni gente con quien jugar”, expresó.
“Pero me encantaba el juego. Tenía una voluntad muy fuerte de jugar. Eso es lo que esto me recuerda, lo divertido que es jugar”, dijo el oriundo de Pinar del Río.

El pelotero cubano compartió con varios niños y niñas de primer a octavo grado, quienes aprendieron los fundamentos del béisbol, recibieron consejos sobre cómo mejorar sus habilidades y recibieron instrucción práctica del MLB All-Star.
En el reporte de medios locales detallaron que Randy Arozarena estaba feliz de haber creado un campamento de béisbol juvenil para brindar la ayuda y oportunidades que él nunca tuvo en Cuba, cuando era joven, a los atletas que están comenzando.
Randy Arozarena huyó de la isla por el mar, en el año 2016 después de dos temporadas en la Serie Nacional de Cuba con Pinar del Río.
Logró consagrarse como pelotero en la Liga Mexicana de Béisbol y la Liga Mexicana del Pacífico. “Para mí, mi segundo país, fue donde llegué cuando salí de Cuba, tengo una niña mexicana, agradecido con México y es como si fuera mi casa”, dijo el pelotero cubano.
El encuentro se produjo en un día libre que tuvieron los jugadores del equipo.
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Redacción de Cubanos por el Mundo