Las redes eclesiales pro régimen cubano operaron durante años en Estados Unidos y Canadá promoviendo una visión favorable a la dictadura cubana y reforzando su narrativa en ámbitos religiosos, políticos y sociales, según una investigación publicada por el periodista y escritor cubano Yoe Suárez.
El trabajo periodístico documentó cómo diversas organizaciones religiosas, plataformas de solidaridad y grupos de incidencia política desarrollaron acciones destinadas a respaldar internacionalmente las posiciones del régimen castrista. Entre sus actividades figuraron campañas públicas, gestiones de cabildeo y eventos orientados a influir en la política exterior de ambos países hacia Cuba.
De acuerdo con la investigación sobre las redes eclesiales pro régimen cubano, estas organizaciones promovieron manifestaciones frente a representaciones diplomáticas de Estados Unidos, impulsaron viajes organizados a la Isla y establecieron vínculos con sindicatos, iglesias y organizaciones civiles para difundir un discurso alineado con los intereses de La Habana.
Entre las entidades mencionadas aparecieron sectores vinculados al Consejo Mundial de Iglesias, la United Church of Canada y la Iglesia Evangélica Luterana en América. Según el reporte, estas instituciones mantuvieron relaciones de cooperación con organizaciones religiosas reconocidas por el Estado cubano y participaron en iniciativas internacionales que favorecieron la narrativa oficial del régimen.
El informe sostuvo que las redes eclesiales pro régimen cubano atribuyeron la crisis económica y social de la Isla únicamente al embargo impuesto por Estados Unidos, mientras evitaron pronunciarse sobre las denuncias de persecución religiosa, las violaciones de derechos humanos y la existencia de cientos de presos políticos encarcelados por la dictadura.
Asimismo, la investigación sobre las redes eclesiales pro régimen cubano señaló que estas plataformas omitieron casos de represión contra creyentes y activistas cristianos, entre ellos la religiosa Anna Bensi, además de ignorar las restricciones que enfrentan numerosas comunidades religiosas independientes dentro de Cuba.
Delegación internacional visitó Cuba sin reunirse con voces críticas
Otro de los episodios analizados fue la visita realizada a Cuba en marzo de 2026 por una delegación ecuménica internacional encabezada por el secretario general del Consejo Mundial de Iglesias, Jerry Pillay. En la comitiva también participó Michael Blair, líder de la United Church of Canada.
Durante su estancia en la Isla, los representantes religiosos sostuvieron encuentros con funcionarios del régimen cubano y con dirigentes de organizaciones eclesiales cercanas al oficialismo.
Sin embargo, organizaciones independientes cuestionaron el alcance de esa visita al señalar que la agenda excluyó reuniones con iglesias, sacerdotes y líderes religiosos que denunciaron restricciones a la libertad religiosa y actos de hostigamiento por parte de la Seguridad del Estado.
Influencia política en Canadá y Estados Unidos
La investigación sobre las redes eclesiales pro régimen cubano también identificó la participación de organizaciones religiosas en coaliciones políticas y sociales de Canadá que buscaron influir en la posición del Gobierno de Ottawa respecto a Cuba.
Según el reporte, esos esfuerzos pretendieron impedir que Canadá adoptara posturas más cercanas a las políticas de presión impulsadas por la Administración de Donald Trump contra el régimen castrista.
Suárez argumentó que las redes eclesiales pro régimen cubano funcionaron como instrumentos de legitimación internacional del sistema político cubano al trasladar a medios de comunicación, organizaciones civiles y espacios religiosos una interpretación de la realidad de la Isla compatible con los intereses del régimen de La Habana.
Yoe Suárez consolidó su trayectoria como periodista de investigación
La publicación sobre las redes eclesiales pro régimen cubano también destacó la trayectoria profesional de Yoe Suárez, quien en los últimos años se consolidó como una de las voces jóvenes más influyentes del exilio cubano.
El periodista ganó reconocimiento por sus investigaciones sobre la realidad cubana y por su trabajo en defensa de las libertades fundamentales.

En 2025, el influyente centro de estudios estadounidense Family Research Council incluyó varios de sus artículos y ensayos en inglés dentro de una selección de materiales destinados a fortalecer entre las nuevas generaciones el interés por los valores y la civilización occidentales.
Antes de exiliarse en 2022, Suárez desarrolló una destacada carrera en la prensa independiente cubana. Durante ese período publicó investigaciones como Patrulla-horno: una tortura cubana desapercibida y obtuvo reconocimiento internacional en el periodismo narrativo al convertirse en el primer cronista cubano finalista de la Beca Michael Jacobs de la Fundación Gabo.
También dirigió el documental Cuba Crucis (2022) y posteriormente participó como productor de Cuba’s Eternal Night, estrenado durante el 52.º Miami Film Festival.
Su labor periodística provocó represalias por parte de la dictadura cubana. A lo largo de su carrera sufrió detenciones arbitrarias, un secuestro, reclusión domiciliaria, confiscación de bienes, multas y una deportación interna. Más recientemente, la Seguridad del Estado lo señaló públicamente como la persona que estaría detrás del movimiento de varios influencers cubanos críticos del régimen.