Las Damas de Blanco vuelven a ser el objetivo dominical del régimen castrista. Cerca de medio centenar de disidentes activistas quedaron bajo arresto por parte de la policía política y la Seguridad del Estado en diferentes partes de la isla, según denunció una integrante a Diario de Cuba.
Los oficiales detuvieron a 20 en La Habana, otras 11 en Matanzas, una en Ciego de Ávila, 13 en Palma de Soriano y una más en Guantánamo. Mientras que estos agentes del régimen cercaron por más de 72 horas la sede de la organización en la capital de Cuba. Berta Soler, líder del movimiento, dio algunas palabras antes de ser arrestada.
“Desde el jueves 20 el Departamento de la Seguridad del Estado y la Policía Nacional Revolucionaria tienen sitiada la sede para impedir que puedan entrar las Damas y para arremeter contra los que estamos dentro que tratamos de ejercer nuestra libertad de protesta pacífica el domingo”.
“El arresto fue violento. Paramilitares y miembros de las brigadas de la Seguridad del Estado arrastraron a Berta Soler por el pavimento, y a las Damas Deisy Artiles y Cecilia Guerra también. A los activistas Ángel Moya y Oscar Sánchez Magán también se los llevaron haciéndoles técnicas de estrangulamiento”, explicó Aliuska Gómez García, también de Damas de Blanco.
Aliuska, junto a Sodrelis Turruella fueron “víctimas de un acto de repudio durante más de 30 minutos, víctimas de insultos raciales y de violencia de género”, agregó. Pero acotó que unas cinco integrantes disidentes pudieron manifestarse en las calles de La Habana.
“Estaban en Arroyo Naranjo, alrededor del mediodía salieron a protestar, gritando consignas y protestando en la calle cerca de una hora, hasta que fueron violentamente detenidas”.
Berta Soler, antes de quedar detenida adelantó que “ya llevamos 98 domingos represivos del Departamento de la Seguridad del Estado contra la campaña #TodosMarchamos por la libertad de los presos políticos”, pero no solo eso, denunció también que se ha organizado para el siguiente martes un juicio contra Micaela Roll, a la que se le señala de atentado y le condenarían a 24 meses de prisión. De igual manera su esposo, Ángel Moya lo publicó en Twitter.
“La están acusando de un supuesto delito de atentado, cuando el 1 de mayo del año pasado varios guardias la golpearon brutalmente en una detención. Después de esa golpiza tuvo pérdida de conocimiento, la tuvieron que llevar al hospital, le tuvieron que hacer varios exámenes, por los golpes que le dieron en el rostro y la cabeza. Ahora resulta que el Departamento de la Seguridad del Estado la está acusando a ella, en lugar de acusar a los guardias que la golpearon”.
Redacción CPEM / Con información de Diario de Cuba