El aparato de represión del régimen castrista pretende acusar de un ridículo delito de desobediencia a Henry Constantin, en un descarado movimiento perpetrado por la tiranía para aplastar el periodismo independiente en la ciudad de Camagüey desde que la Seguridad del Estado lo recluyó el pasado 16 de septiembre en la infame sede de Villa María Luisa.
Este violento zarpazo judicial busca amedrentar a la prensa alternativa mediante la imposición de fianza, arresto domiciliario o prisión provisional contra el director del medio digital La Hora de Cuba, mismo que se encargó nuevamente de evidenciar la barbarie de un sistema opresor que instrumentaliza sus leyes para estrangular el libre flujo de información en la isla.
Un montaje judicial alimentado por citaciones tramposas y acoso policial
Las garras de la policía política comenzaron a cerrarse sobre Henry Constantin utilizando como burdo pretexto una supuesta inasistencia a las oficinas de la Dirección de Identificación, Inmigración y Extranjería, ubicadas en el reparto Vista Hermosa, tras una arbitraria citación fijada para el pasado 9 de septiembre.
La maquinaria represiva preparó la trampa el día 15 de septiembre alrededor de las dos y media de la tarde, cuando el agente Felipe notificó verbalmente la obligación de comparecer a primera hora de la mañana siguiente en la unidad de la Policía Nacional Revolucionaria de la Carretera Central. Sin garantías procesales ni transparencia, las fuerzas del terror convirtieron estos requerimientos en una trampa punitiva orientada a fabricar expedientes penales a discreción.
Desaparición forzada y traslados clandestinos en los calabozos de Camagüey
La crueldad del aparato estatal quedó al descubierto el miércoles cerca de la una de la tarde, momento en que los miembros del equipo de La Hora de Cuba acudieron a la estación policial para indagar sobre la situación de su director.
Los funcionarios del régimen respondieron con falsedades, evasivas y un opaco hermetismo, ocultando intencionadamente que el comunicador había sido trasladado en absoluto secreto hacia el centro de operaciones e interrogatorios de la Seguridad del Estado en el reparto Garrido.
Durante horas, las autoridades mantuvieron a Henry Constantin privado de todo contacto con el exterior, consolidando un secuestro institucional diseñado para sembrar el terror entre los profesionales que se niegan a someterse a la censura oficialista.
Plantones represivos y la amenaza inminente de prisión provisional
El medio independiente señaló que el desprecio por el debido proceso volvió a manifestarse de forma brutal este jueves, cuando la periodista Alejandra García, pareja de la víctima, asistió al encuentro previamente coordinado con el instructor Juan Pablo. El oficial a cargo del caso prefirió esconderse y abandonar el recinto sin dar explicaciones, dejando que otro uniformado notificara fríamente la formalización del expediente y confirmara que la medida cautelar sería aplicada al cumplirse el plazo reglamentario de 24 horas de detención.
Este ensañamiento demuestra la cobardía de las instituciones castristas y su determinación para castigar severamente a Henry Constantin, buscando amordazar su voz mediante el encarcelamiento preventivo o la reclusión domiciliaria obligatoria.
Exigencia tajante por la libertad de la prensa independiente
Ante la gravedad de esta nueva agresión contra los derechos fundamentales, la redacción de La Hora de Cuba y defensores de los derechos humanos exigen la liberación inmediata e incondicional de Henry Constantin, reclamando el cese definitivo de la persecución política, los arrestos arbitrarios y el hostigamiento constante contra los informadores que reportan la realidad cubana.
“La Hora de Cuba exige la liberación inmediata de su director Henry Constantin y el cese de la represión contra él y otros periodistas independientes en la isla”, concluyó el medio.
El régimen no logrará silenciar la verdad ni ocultar los abusos de su tiranía encarcelando a quienes ejercen con valentía el derecho a informar libremente a la ciudadanía.