El régimen castrista negó el recurso de casación al rapero cubano Fernando Almenares Rivera, conocido popularmente como Nando OBDC, manteniendo intacta la sentencia de cinco años de cárcel contra el artista urbano por el falso delito de propaganda contra el orden constitucional.
La información fue difundida por la organización de asesoría jurídica Cubalex y el medio Martí Noticias, donde se detalló que la tiranía ratificó el castigo penal contra el joven activista.
Ratificación de la condena a Nando OBDC
Eva Rivera, madre del prisionero de conciencia, recibió la notificación oficial del fallo el pasado 7 de abril en La Habana, confirmando así la continuidad del encierro de Nando OBDC tras meses de arbitrariedades judiciales.
Los esbirros del sistema judicial ratificaron la condena emitida inicialmente en diciembre de 2025, basándose en la supuesta colocación de carteles con consignas políticas en zonas públicas de La Habana.
Antecedentes del arresto y manipulación de cargos
Nando OBDC se encuentra secuestrado por el aparato represivo desde el 31 de diciembre de 2024, momento en que sicarios de la dictadura allanaron su vivienda y confiscaron una bandera cubana como única supuesta evidencia.
“Yo me imaginaba que eso iba a suceder. Nunca esperé nada bueno de ellos. Para los presos políticos aquí en Cuba nunca hay una buena respuesta”, dijo la progenitora al citado medio independiente tras comprobar la decisión del Tribunal Supremo que sepulta las esperanzas de libertad inmediata para el músico.
La fiscalía al servicio de la tiranía manipuló los cargos iniciales de sabotaje para ajustarlos al delito de propaganda, utilizando expresiones artísticas como fundamento para criminalizar el pensamiento crítico.
Denuncias de irregularidades
“Las inconsistencias del caso —desde el motivo inicial del registro hasta la falta de relación entre las supuestas pruebas y el delito imputado— evidencian violaciones al debido proceso y al principio de legalidad”, denunció la organización Cubalex.
Este ensañamiento contra el rapero Nando OBDC demuestra la absoluta ausencia de independencia judicial en la isla, donde los tribunales funcionan como brazos ejecutores de la policía política para silenciar voces disidentes.
“El arte no es delito”, subrayó la institución defensora de derechos humanos al calificar el proceso como una farsa cargada de irregularidades procedimentales.

La ratificación de la condena busca generar terror en la población y desarticular cualquier intento de protesta pacífica mediante el uso del sistema penal como garrote político.
Este fallo confirma la política de cero tolerancia de la cúpula totalitaria, dejando al artista bajo condiciones de reclusión cuestionables mientras organizaciones internacionales denuncian el patrón de persecución cultural en Cuba.
Detalles de la sentencia y el dictamen del Tribunal
La dictadura castrista materializó el golpe contra Nando OBDC en diciembre al imponer una pena de cinco años de privación de libertad.
El dictamen fue emitido el pasado 22 de diciembre de 2025 por la Sala de los Delitos Contra la Seguridad del Estado del Tribunal Provincial Popular de La Habana, instancia que criminalizó al joven creador por ejercer su derecho a la libre expresión y disentir del sistema totalitario.
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La narrativa del régimen y errores en el proceso
Según la narrativa construida por la fiscalía del régimen para justificar el encierro, Nando OBDC colocó telas blancas con mensajes políticos en la carretera Monumental del municipio Guanabacoa durante el mes de agosto de 2024, actuando supuestamente bajo órdenes del ciudadano cubanoamericano Armando Labrador Coro y recibiendo 200 dólares para escribir frases como “Cuba Primero en las calles por los derechos humanos”.
Como suele ocurrir en estos casos, el proceso estuvo viciado de nulidad desde sus cimientos, pues la familia detectó errores garrafales en los datos filiatorios del acusado en el documento oficial, donde incluso fallaron al identificar correctamente a sus padres y su edad, lo que demuestra la desidia y la fabricación torpe con la que el sistema castrista arma expedientes para secuestrar a inocentes.