Los yorubas cubanos están divididos. Algunos comienzan a levantar sus voces promoviendo el cese o la disminución de la matanza de animales durante sus rituales, mientras que otros se mantienen firmes en el derramamiento de sangre como medio necesario para lograr sus fines espirituales. No sólo se trata de la muerte, sino del trato cruel que sufren chivos, gallinas, patos, entre otras especies empleadas.
Francisco Paula Valdés, Sacerdote Ifá, está consciente de que la matanza de animales con fines religiosos se convirtió en un problema en la Isla, que debe ser detenido por los representantes de la religión afrocubana, según reseña de Cubanet.
Algunas de las imágenes del siguiente video son fuertes y podrían afectar la susceptibilidad del lector.
“Alrededor de toda nuestra práctica existe un negocio que nosotros no podemos controlar, y es ese negocio el que está manchando nuestra práctica. Y nosotros los religiosos aún no comprendemos que tenemos que darle un pare a la matanza indiscriminada de animales” sentenció.
El sacerdote asegura que “se están sacrificando animales de más en nuestra tierra”, una práctica que ya muestra su impacto a la hora de querer comprar una paloma y se termina comprando un pichón, y al mismo precio, debido a que no se les deja madurar gracias a la alta demanda y la falta de controles oficiales ante la situación.
La sangre es insustituible
Según la literatura religiosa afrocubana, la sangre del animal es lo que sustenta la energía de los santos:
“Ese lapso entre que el corazón del animal late y derrama su sangre sobre el orisha, esa es la pura energía, ya que todo es un intercambio de energía. La santería no puede ser santería sin animales, al igual que Ifá sin Orula”.
Esa información es corroborada por el santero Oniel Morales, a quien se observa en las imágenes, arrancar con su boca partes de una gallina que todavía vive, una escena poco más que grotesca e inhumana.
“La sangre en el sacrificio es esencial para la salvación, no puede ser eliminada, sería como si tú eliminaras los alimentos que te mantienen vivo. Eso no justifica matar a varios animales de cuatro patas en ceremonias colectivas, cuando con uno solo basta. Eso es abuso porque en esta religión no se pide dinero. Son personas que viven de la religión, están ahí, sabemos quiénes son y cómo actúan”, explicó.
Apóstatas
Fernando Varona Millé, Sacerdote Ifá, es considerado apóstata por defender la eliminación total de los sacrificios animales, que asegura puede sustituirse por otro tipo de elementos naturales.
“Yo no voy a coger un animal para que pague y me armonice una falta que yo tuve. El sacrificio de animales para ofrecer su sangre a las divinidades tiene sus sustitutos en las plantas y minerales. Hay una variedad inmensa de sangre negra y blanca. La sangre blanca la encontramos en los fluidos corporales, como el semen, la saliva.
Están las plantas que la savia es blanca o incolora, la hierba de la sangre, el mangle rojo; están también algunos minerales que son blancos que se pueden utilizar con agua ritualizada”, explicó el sacerdote yoruba.
Karel Luis Tocoronte, sacerdote Ifá, todavía en nuestro país existen muchos religiosos que cuando hablan del sacrificio en la ceremonia, se refieren a “la matanza”, ahí fue donde cambió el concepto de lo que se quería hacer originalmente”.
La iniciativa que lidera el grupo de Fernando Varona es pionera en Cuba, sus propuestas son el primer paso en la lucha contra la fuerte tradición de matanza animal dentro de la Isla. Una lucha que promete ser larga y tormentosa, como la de todas las luchas que defienden a los más desfavorecidos en el país.
Y a todas estas, el régimen, brilla por su ausencia. Un sistema de gobierno que no defiende la causa humana y sus derechos más básicos, sino todo lo contrario, mucho menos se ocupará del sufrimiento animal.
Redacción Cubanos Por El Mundo