El líder opositor Félix Navarro, de 72 años, enfrenta un grave deterioro de salud en la prisión de máxima seguridad de Agüica, Matanzas, donde teme morir.
Este lunes, en una llamada a su esposa, Sonia Álvarez Campillo, expresó sentirse extremadamente débil e incapaz de caminar, preocupando seriamente a sus seres queridos.
La activista Rosa María Payá dio a conocer esta situación en las redes sociales, alertando sobre el peligro que corre su vida.

Es importante recordar que Félix Navarro, líder del Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel, fue sentenciado a nueve años de cárcel por desorden público, desacato y atentado, tras participar en las protestas del 11 de julio de 2021.
Aunque obtuvo libertad condicional en enero de 2025, tras el sonado acuerdo entre la administración de Joe Biden y el régimen castrista, mediado por el Vaticano, el Tribunal Supremo revocó esta medida a finales de abril, acusándolo de violar las condiciones al salir de su municipio sin permiso.
En la prisión, su estado físico se agrava rápidamente debido a diabetes, hipertensión y secuelas de COVID-19, sin recibir atención médica adecuada.
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Álvarez Campillo denunció que las autoridades le prohíben llevar alimentos durante las visitas, lo que debilita aún más al opositor.
Organizaciones como Amnistía Internacional y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos exigen su liberación, señalando que su encarcelamiento responde a motivos políticos y que las condiciones carcelarias amenazan su supervivencia.
En las mazmorras, Navarro no solo ha tenido que soportar enfermedades, sino también el cruel maltrato de los custodios, únicamente por su forma de pensar.
Sin embargo, nada de esto ha hecho que el opositor agache la cabeza, ni siquiera considerarlo en lo más mínimo.
Redacción de Cubanos por el Mundo