El precandidato demócrata a la Casa Blanca hizo un reconocimiento a lo que considera los “avances buenos en la salud” por parte del castrismo. Sin embargo, no dudo en señalar de autoritario al régimen que lideran Fidel y Raul Castro.
Al respecto dijo que espera que en Cuba haya un régimen democrático “lo mas pronto posible”. A su juicio, el restablecimiento de las relaciones se traducirá en mejoras para los cubanos y en oportunidades negocios para los inversores estadounidenses.