El deterioro del sistema de salud en la isla vuelve a quedar en evidencia tras nuevas denuncias sobre las condiciones críticas que enfrenta el personal médico del Hospital General Docente “Orlando Pantoja Tamayo”, en el municipio de Contramaestre, en la provincia de Santiago de Cuba.
Según una denuncia que llegó a la redacción de Cubanos por el Mundo, en ese centro de salud la falta de recursos, el agotamiento extremo y la precariedad alimentaria reflejan el colapso del modelo sanitario impuesto por el régimen castrista.
En ese sentido, la usuaria Yois Ramos difundió en sus redes sociales que médicos y enfermeras de ese centro hospitalario en Santiago de Cuba están sometidos a jornadas extenuantes que superan con frecuencia las 24 horas de trabajo continuo, en un contexto donde los recursos básicos para la atención de pacientes son prácticamente inexistentes.
La situación se agrava tras la reciente habilitación del salón de operaciones, destinado exclusivamente a emergencias, lo que ha incrementado la presión sobre un personal ya sobrecargado. Sin embargo, lejos de mejorar las condiciones del servicio, la medida ha expuesto aún más las limitaciones estructurales del hospital.
Personal agotado y sin condiciones mínimas en Santiago de Cuba
De acuerdo con los testimonios, el desgaste físico y emocional del personal sanitario ha alcanzado niveles alarmantes. Las largas guardias, sumadas a la escasez de insumos y medicamentos, han convertido el trabajo diario en una lucha constante por sostener un sistema que se encuentra al borde del colapso.
A esta realidad se suma una situación que evidencia el abandono institucional: muchos trabajadores de la salud deben alimentarse únicamente con harina de maíz al finalizar sus turnos, una muestra clara de la precariedad que enfrentan incluso quienes están en la primera línea de atención médica.

El panorama descrito no solo refleja la crisis laboral dentro del sector, sino también el impacto directo de la escasez generalizada que atraviesa el país, donde incluso los profesionales más esenciales carecen de condiciones dignas para subsistir.
Falta de insumos y sospechas de mala gestión en este hospital de Santiago de Cuba
Otro de los elementos denunciados es la ausencia de materiales e insumos en áreas clave del hospital, lo que dificulta la atención adecuada de los pacientes y obliga al personal a improvisar constantemente.
Esta carencia ha generado inquietudes entre los trabajadores, quienes no descartan problemas de gestión o posibles desvíos de recursos dentro del sistema, una situación que agrava aún más la crisis sanitaria.
La falta de transparencia y control en la distribución de suministros médicos ha sido una constante señalada en diferentes provincias del país, donde hospitales reportan escasez de medicamentos básicos mientras aumentan las denuncias sobre irregularidades.
Lo que ocurre es una crisis que se repite en toda Cuba
Lo que ocurre en Contramaestre, Santiago de Cuba, no es un caso aislado. En los últimos meses, se han multiplicado las denuncias desde distintos puntos de la isla sobre el estado crítico de hospitales y centros de salud.
En La Habana, pacientes han reportado la falta de medicamentos esenciales, desde antibióticos hasta analgésicos, mientras que en otras provincias se han documentado quirófanos paralizados, equipos médicos fuera de servicio y salas en condiciones insalubres.
Las imágenes que circulan en redes sociales muestran hospitales con filtraciones, falta de higiene y escasez de recursos básicos, configurando un escenario que muchos describen como inhumano.
El colapso de un sistema que fue bandera del régimen
Durante décadas, el régimen castrista ha utilizado el sistema de salud como una de sus principales cartas de propaganda a nivel internacional. Sin embargo, la realidad actual muestra un panorama radicalmente distinto.
El modelo centralizado, afectado por la falta de inversión, la mala gestión y la fuga de profesionales, ha llevado al sistema sanitario a un punto crítico, donde la capacidad de respuesta es cada vez más limitada.
Mientras el régimen prioriza misiones médicas en el extranjero para generar ingresos, dentro de la isla los hospitales enfrentan un abandono progresivo que impacta tanto a pacientes como a trabajadores.
Médicos sostienen un sistema en ruinas
Pese a las adversidades, el personal médico continúa desempeñando su labor, muchas veces en condiciones extremas y sin los recursos necesarios. La improvisación se ha convertido en una herramienta cotidiana para poder atender a los pacientes.
Sin embargo, los propios trabajadores advierten que la situación es insostenible. El agotamiento acumulado, la falta de insumos y el deterioro general del sistema amenazan con provocar un colapso aún mayor en el corto plazo.
Las denuncias desde Contramaestre no solo reflejan una crisis local, sino que se suman a un patrón nacional que evidencia el fracaso de un modelo incapaz de garantizar un servicio de salud digno para su población.
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