El Senador republicano de origen cubanoamericano, Frank Artiles, decidió renunciar a su puesto tras haber protagonizado un escándalo por racismo en el seno de la cámara legislativa, al haber arremetido en contra de dos colegas lanzando fuertes insultos en un bar de Tallahassee.
Artiles le envió una comunicación escrita al presidente del Senado, Joe Negron, donde le informaba que renunciaría de inmediato su puesto por respeto a su familia y a la institución de la que formaba parte.
“Mis actos y mi presencia en el gobierno son en estos momentos una distracción para mis colegas, para el proceso legislativo y para los ciudadanos de nuestro gran estado”, escribió Artiles en una carta que fue entregada personalmente por un asistente suyo. “Yo soy responsable y soy culpable, y esta es mi renuncia al Senado del Estado de la Florida, efectiva de inmediato.
“Está claro que todo acto tiene consecuencias, y en esta área necesitaré tiempo para la reflexión y el crecimiento personal”.
El presidente del Senado había obligado a Artiles a disculparse públicamente por lo que había dicho en medio del alcohol en contra de la senadora Audrey Gibson, demócrata de Jacksonville en la cual a quien llamó “harpía” y “niña”, además de haberse referido a algunos republicanos como “n—-s”.
Sin embargo estas disculpas no fueron suficiente para los legisladores afroamericanos, quienes solicitaron la expulsión del legislador.
La decisión difícil: la correcta
“Tomó la decisión correcta”, dijo Negron el viernes en una conferencia de prensa de último minuto frente al Senado. “Todos nosotros somos responsables de nuestros actos y nuestras palabras”.
“A pesar de los sucesos de la semana pasada, el senador Artiles tiene un historial largo y brillante de servicio público”, había dicho antes Negron en un comunicado. “Todos tenemos una deuda de gratitud con él por los servicios que prestó a nuestro país en el Cuerpo de Marines de Estados Unidos, donde peleó por nuestra libertad en la Guerra Global contra el Terrorismo. Además, sus años de servicio en la Cámara de Representantes y el Senado de la Florida demostraron su dedicación a ayudar a otros, la cual no terminará con su partida del Senado. Mis colegas del Senado y yo deseamos lo mejor para el senador Artiles y su familia”.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de El Nuevo Herald