la torre Eiffel es custodiada fuertemente/Foto:EFE
Los atentados terroristas en París han renovado los llamamientos por parte de Washington para que Silicon Valley abra sus sistemas, pero la meca tecnológica no da marcha atrás en su defensa del cifrado de datos.
“Si creás un producto que permite a monstruos diabólicos comunicarse para decapitar a niños, atacar a inocentes, ya sea en un estadio durante un partido, un pequeño restaurante en París o derribando un avión, eso es un gran problema”, afirmó esta semana Dianne Feinstein, presidenta del Comité de Inteligencia del Senado estadounidense.
La senadora demócrata criticó que “ni siquiera con una orden de un tribunal uno pueda saber lo que están diciendo” los terroristas.
John Brennan, el director de la CIA, lamentó también esta semana, durante un foro de seguridad, las “enormes dificultades” de los servicios de inteligencia, tanto desde el punto de vista técnico como legal, para obtener información sobre terroristas.
“Creo que es momento, particularmente en Europa, pero también aquí en EEUU, de ver si se han creado, sin querer, brechas en la capacidad de nuestros servicios de inteligencia y de seguridad de proteger a la gente a la que tienen que servir”, afirmó Brennan.