En el estado de Florida no cuentan con la cantidad necesaria de kits de prueba para descartar coronavirus, según reveló la portavoz del gobernador Ron DeSantis, Helen Aguirre Ferré al Herald.
Refirió que se encuentran trabajando con los funcionarios federales de salud, pero no les es posible cubrir con las exigencias para realizar las respectivas pruebas de la nueva cepa del coronavirus, ya que no cuentan con la cantidad necesaria de kits de prueba.
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Los nuevos criterios en relación al despistaje del virus consisten en hacer pruebas a cualquier persona que los médicos sospechen pudiese estar contagiada, incrementando así de manera considerable la demanda de insumos.
Los laboratorios de salud pública de Florida, Miami, Tampa y Jacksonville han presentado complicaciones para atender el gran número de casos, ya que aunado a la cantidad, también existe una mayor complejidad en la prueba de detección del virus.
Washington representa el centro de mayor cuidado por COVID-19, por lo que los funcionarios de salud, a fin de controlar nuevos contagios, han aplicado medidas de “distanciamiento social”, que consisten en eliminar las concentraciones de personas y promover el trabajo desde casa.
El Dr. David Krause, experto en toxicología y quien fuera desde 2008 a 2011, toxicólogo estatal en el Departamento de Salud de Florida, dijo que los laboratorios del estado podrían no tener el equipo adecuado para manejar este tipo de pruebas a nivel molecular, ya que no fueron diseñados para operar muestras diarias en números tan altos ni de esa complejidad.
Mary Jo Trepka, profesora de la Universidad Internacional de la Florida, quien laboró desde 1998 al 2003, como epidemióloga en el Departamento de Salud, y actualmente realiza visitas con fines educativos, a los laboratorios estatales dice, que la complicación mayor la representa la falta de experiencia del personal.
La primera tanda de kits de prueba recibida por el estado de Florida, resultaron defectuosos, por lo que se hizo necesario que todas las muestras de prueba fuesen enviadas a los CDC en Atlanta. Los resultados llegaron de vuelta de tres a cinco días después.
Posterior a este percance, el CDC informó que estaba aumentando las pruebas en todo el país. Aun así, los informes de los diferentes estados confirman que la capacidad de prueba sigue siendo muy limitada.
Tener la cantidad de pruebas necesarias disponibles en los centros hospitalarios, es una condición que mejoraría los tiempos de respuesta, afirmó DeSantis, por lo que espera que el vicepresidente Mike Pence se haga consciente de dicha necesidad.
Redacción Cubanos por el Mundo